Las fuerzas ucranianas llevaron a cabo una ofensiva a gran escala con vehículos aéreos no tripulados contra varios sectores del territorio ruso, lo que generó importantes destrozos en una planta industrial situada en el área de Kstovo, en la región de Nizhni Nóvgorod. Desde Kiev afirmaron haber impactado contra una relevante refinería de petróleo y otros complejos asociados a la fabricación de misiles.
Gleb Nikitin, gobernador de Nizhni Nóvgorod, detalló que se interceptaron más de cien aparatos en el transcurso del asalto y aclaró que los informes iniciales descartaban la existencia de personas heridas.
En tanto, la cartera de Defensa de Rusia indicó que neutralizó 235 aeronaves no tripuladas de origen ucraniano desplegadas a lo largo de 17 regiones nacionales, según consignó la agencia EFE y ratificó la Agencia Noticias Argentinas.
El mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, ratificó que una de las acciones ofensivas impactó en centros vinculados con la elaboración de proyectiles en Rostov. Estas operaciones se inscriben en una secuencia de ataques recíprocos dirigidos contra nodos energéticos que persistieron durante el fin de semana.
Como represalia, el Kremlin arremetió contra centros de distribución eléctrica en múltiples zonas de Ucrania. En Zhitómir, más de 650 poblaciones se quedaron sin servicio, al tiempo que en Dnipropetrovsk cerca de 100.000 clientes sufrieron la interrupción del suministro.
Por su parte, la firma energética DTEK comunicó que en Kiev debieron aplicarse interrupciones imprevistas en la red a raíz de los bombardeos. Los equipos operativos ucranianos se encontraban abocados a la reparación de las áreas perjudicadas, en medio de la continuidad de las hostilidades contra objetivos clave de ambas naciones.

