Estados Unidos define su futuro político este martes 3 de noviembre en unas elecciones de medio término que pondrán a prueba la gestión del presidente Donald Trump. Las encuestas señalan una baja popularidad del mandatario republicano y anticipan una posible derrota en ambas cámaras del Congreso.
En estos comicios están habilitados 250 millones de ciudadanos, de los cuales 39 millones son latinos y cerca de 48 millones ya votaron de forma anticipada. Se renuevan la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, además de gobernaciones y otros cargos locales.
Los sondeos muestran que los demócratas tienen altas probabilidades de quedarse con la mayoría en la Cámara baja, mientras que en el Senado la disputa se mantiene más equilibrada. Un resultado adverso podría debilitar el tramo final del mandato de Trump y obligarlo a recurrir a órdenes ejecutivas.
La desaprobación hacia el oficialismo estadounidense está vinculada principalmente a la situación económica y al incremento en el costo de vida. La suba en los precios del combustible, impulsada por conflictos internacionales y el cierre del Estrecho de Ormuz, elevó la inflación acumulada entre abril y septiembre al 3,67%.
El resultado de estos comicios también genera expectativas en la Argentina debido al fuerte alineamiento del gobierno de Javier Milei con la administración de Trump. Diversos analistas y exfuncionarios coinciden en que un revés electoral del republicano podría alterar las alianzas internacionales y exigir mayores esfuerzos a la diplomacia argentina.

