El papa León XIV solicitó este domingo que el cese del fuego pactado para permitir la ayuda humanitaria y la evacuación de civiles en la ciudad ucraniana de Oleshki derive en nuevas propuestas de paz. El pedido fue realizado en el marco del rezo del Ángelus, el último previo a su viaje a Sudamérica que incluirá su visita a la Argentina el 8 de noviembre.
Desde el Palacio Pontificio, el Sumo Pontífice manifestó su deseo de que la cooperación entre las partes fortalezca la predisposición al diálogo y propicie acciones concretas de paz. Esta asistencia se concretó mediante la intervención de la Santa Sede y Estados Unidos, tras gestiones telefónicas del Papa con los presidentes Vladimir Putin y Volodimir Zelenski.
La ciudad de Oleshki, bajo dominio ruso, sufría un escenario delicado por la falta de agua, comida e insumos médicos, sumado a los ataques y las complicaciones para transitar por zonas aledañas. Si bien la cifra precisa de evacuados no fue difundida por motivos de seguridad, la primera dama estadounidense, Melania Trump, indicó que la cantidad habría superado las 750 personas.
La tregua, que expiraba este domingo por la noche, constituyó el alto el fuego más prolongado en el frente de batalla desde el comienzo de la invasión rusa en 2022. Pese a esto, los bombardeos persistieron en otros sectores de territorio ucraniano y ciertos residentes de Oleshki habrían decidido quedarse en la localidad.

