Numerosas protestas llevadas a cabo este sábado en Alemania y Francia terminaron en enfrentamientos violentos con las fuerzas de seguridad. Los hechos más graves ocurrieron en territorio francés, con grupos de manifestantes encapuchados y vestidos de negro que arrancaron adoquines con martillos para arrojarlos contra la Policía en París.
En la capital francesa también se arrojó un artefacto incendiario, lo que motivó la respuesta policial con gases lacrimógenos y cargas con porras. Las movilizaciones contaron con banderas de Francia y de sindicatos para exigir aumentos salariales y una baja en los precios.
Por otro lado, la Policía de París recurrió a los gases lacrimógenos para dispersar a la gente. En Toulouse, las fuerzas de seguridad desplegaron cañones de agua frente a una movilización no autorizada que congregó a varios miles de jóvenes.
Hubo choques similares en Marsella entre la Policía antidisturbios y los manifestantes tras la concentración de varios cientos de personas en el distrito de Réformés, en una zona céntrica donde las marchas no estaban permitidas. Las redes sociales reflejaron los incidentes en París con registros visuales de vehículos incendiados, fuerte presencia policial y manifestantes que lanzaban cócteles molotov contra los agentes.
Hamburgo concentró los momentos de mayor tensión entre la Policía y los manifestantes, de acuerdo con el relevamiento del sitio Actualidad RT. Los participantes lanzaron fuegos artificiales y vallas de construcción hacia los efectivos.
Las autoridades informaron que la Policía antidisturbios respondió con fuerza directa. Cerca de la estación central de trenes, varias vallas de plástico fueron arrancadas y prendidas fuego por los manifestantes.
Para dispersar a la multitud, la fuerza policial intervino y utilizó gas pimienta en determinadas situaciones. El fuego posterior fue extinguido mediante un cañón de agua.
Un grupo de varios miles de personas se reunió en Colonia, donde la Policía optó por suspender la marcha debido al uso de pirotecnia y a la presencia de participantes con máscaras. Una vez disuelta la movilización, se registraron nuevos choques entre los manifestantes y los agentes, quienes recibieron disparos de fuegos artificiales y respondieron con el uso de dos cañones de agua.

