El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reconoció el viernes que la confianza en la red de alta velocidad se encuentra dañada tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el miércoles pasado en la localidad toledana de Urda, un siniestro que dejó un saldo de al menos 69 personas fallecidas.
Durante su visita a Toledo para participar en un encuentro del centro de coordinación junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el mandatario admitió la situación y respondió al pedido formulado el jueves por el rey Felipe VI sobre la implementación de nuevas medidas de seguridad en el sector.
Sánchez remarcó que el Ejecutivo trabaja en aportar soluciones para evitar que una catástrofe semejante vuelva a repetirse y ratificó el acompañamiento estatal a los afectados y a sus familias, quienes atraviesan momentos de profunda angustia ante la presencia de personas aún desaparecidas.
En este sentido, precisó que entre las víctimas se contabilizan personas de 27 nacionalidades distintas, por lo cual la administración central mantiene una articulación constante con los respectivos consulados y encabeza las pesquisas a través del Ministerio de Transportes para esclarecer el origen del hecho.
El jefe de Gobierno enfatizó que resulta inadmisible para un país con la infraestructura ferroviaria de España registrar dos episodios de esta gravedad en el transcurso de un año, recordando el antecedente de Adamuz ocurrido nueve meses atrás con 46 víctimas fatales.
Por su parte, el ministro de Transportes, Oscar Puente, descartó renunciar a su cargo en una conferencia de prensa brindada en la sede ministerial, donde reconoció la magnitud de la presión actual pero afirmó que su prioridad es solucionar el problema, dar explicaciones y aportar respuestas.
Puente indicó que las primeras pistas señalan hacia una falla en el centro de control de mando de Adif, aunque advirtió que no utilizará a ningún empleado como escudo ni emitirá juicios anticipados antes de que finalice la investigación oficial en curso.

