El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, informó este jueves que el Consulado General de Reino Unido en Jerusalén finalizó sus actividades y ordenó la salida del cónsul general junto a otros 19 diplomáticos. La decisión se oficializó a través de un comunicado difundido por la cancillería israelí en la red social X, donde se indicó que la medida había sido anunciada originalmente en septiembre.
Desde el Gobierno israelí explicaron que la determinación responde a una serie de acciones impulsadas por Londres en su contra, tales como sanciones a asentamientos en la Cisjordania ocupada y restricciones a la exportación de material de defensa. No obstante, tras una negociación bilateral, Israel autorizó que siete funcionarios británicos permanezcan en el edificio bajo un mandato restringido.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Reino Unido, Ed Miliband, desmintió la clausura total y aseguró que la legación continuará prestando servicios bajo la denominación de "Misión de Reino Unido". En un mensaje publicado en X, el funcionario británico sostuvo: “Ha quedado claro que no aceptamos que el Gobierno de Israel tenga el derecho legal de cerrar el Consulado General británico en Jerusalén”, y remarcó que Jerusalén Este es un territorio ocupado.
El consulado, ubicado precisamente en Jerusalén Este, funciona como la principal representación británica ante los palestinos de dicha ciudad, además de cubrir Cisjordania y la Franja de Gaza. Tras el cruce de declaraciones, desde Reino Unido señalaron que se abstendrán de aplicar medidas recíprocas en la medida en que las conversaciones bilaterales conserven su credibilidad.

