Los allegados de Sebastián Ochoa, el joven de 26 años ultimado por motochorros el 19 de enero de 2024 en el partido bonaerense de José C. Paz, solicitaron la captura de tres personas señaladas como presuntas partícipes del homicidio. El pedido se formalizó luego de que Hernán Bonda, quien recibió una condena a prisión perpetua, mencionara las identidades de los sospechosos durante el debate oral.
Elisabet, la madre del joven, acudió a la Fiscalía N.º 19 del Departamento Judicial de San Martín para requerir que se avance en la investigación contra los nombrados por el victimario. La mujer manifestó su descontento y expresó: La verdad que estoy cansada de promesas y ahora que ya están los nombres no sé qué están esperando.
Durante el juicio, tanto el condenado como diversos testigos señalaron que los otros involucrados en el asalto son Matías Pizarro, Alexis Munitz y Maximiliano Saavedra, conocido como Pasita. Al respecto, la madre indicó que los acusados figuraban en el expediente desde el inicio, aunque los operativos policiales iniciales no arrojaron resultados positivos.
Ochoa trabajaba como playero en una estación de servicio y, el día del hecho, culminó su jornada laboral y fue perseguido por cuatro delincuentes a bordo de dos motos robadas a lo largo de nueve cuadras. Tras interceptarlo, la víctima entregó su rodado sin ofrecer resistencia, pero los agresores le dispararon por la espalda mientras se retiraba.
El joven tenía un hijo de un año y ocho meses y su pareja esperaba el nacimiento de su segunda hija. En el marco del proceso judicial, Bonda fue sentenciado a la pena máxima por homicidio agravado, en tanto que Elías Fernández fue absuelto por el beneficio de la duda, y el único condenado apeló el fallo ante el Tribunal de Casación para lograr una reducción de pena bajo la carátula de homicidio en ocasión de robo.

