Un grave hecho que involucra a un integrante de la fuerza policial salió a la luz en las últimas horas, cuando una joven se presentó ante sus colegas y relató un brutal ataque, mientras se encontraba en la casa del acusado, en el barrio Ampliación Borges de la capital santiagueña.
Se trata de un suboficial mayor —de 49 años, de apellido Campos— quien quedó tras las rejas por orden de la Unidad Fiscal de Violencia de Género. Según consta en la denuncia de la víctima, los episodios se habrían iniciado aproximadamente cinco días antes.
Según su relato, ambos se encontraban en la vivienda del uniformado consumiendo bebidas alcohólicas y sustancias tóxicas, específicamente cocaína. En ese contexto, la mujer se quedó dormida y, al despertar, advirtió que el funcionario realizaba tocamientos no consentidos sobre su cuerpo, lo que le provocó dolor físico.
La víctima —de 25 años, quien contó que tenía un vínculo de amistad con el funcionario policial— detalló que el acusado habría intentado abusar sexualmente de ella con acceso carnal, situación a la que se resistió.
Ante su negativa, el policía habría reaccionado con frases intimidatorias, generando un clima de violencia y sometimiento. Tras ese episodio, el hombre se retiró del lugar, lo que permitió que la mujer pudiera abandonar la vivienda horas más tarde.
Sin embargo, el conflicto no terminó allí. Siempre según la denuncia, ayer ella regresó al domicilio del acusado con el objetivo de retirar sus pertenencias personales. En ese momento, se produjo un nuevo episodio violento, donde el acusado habría insistido de manera agresiva mantener relaciones sexuales.
La situación se tornó aún más grave cuando, ante el llanto de la denunciante, el suboficial habría respondido con expresiones cargadas de violencia verbal y tono burlón. Seguidamente, el hombre intentó agredirla físicamente con un golpe de puño, el cual no llegó a impactar gracias a que la mujer logró esquivarlo, terminando el golpe contra un colchón.
En medio de gritos y una escena de gran tensión, la víctima logró salir del inmueble y pidió auxilio a vecinos de viviendas cercanas, quienes habrían intervenido para asistirla. Posteriormente, se dio aviso a las autoridades policiales, que acudieron y apresaron a su colega.
La Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, al tomar conocimiento del hecho, ordenó la aprehensión del uniformado y que la víctima sea examinada por el médico de Sanidad.
Con información de El Liberal.

