El aventurero británico Karl Bushby finalizó este lunes una caminata de 50.000 kilómetros que marcó su regreso a Gran Bretaña, tras haber partido hace 28 años desde Chile. Bushby, un exparacaidista que comenzó su travesía en Sudamérica en 1998, cumplió con dos premisas fundamentales: no utilizar ningún medio de transporte para avanzar y no regresar hasta concluir el desafío, según informaron DW, BBC News y Noticias Argentinas.
"No hice esto solo. Había un gran equipo, el equipo más grande: la Tierra. Eso es lo que hizo falta para que pudiera regresar", expresó Bushby ante unas 500 personas reunidas en el centro de Hull, al noreste de Inglaterra, al finalizar su recorrido.
El trayecto hacia su ciudad natal abarcó el continente americano de punta a punta, el cruce del estrecho de Bering desde Alaska hasta Rusia, y el paso por zonas de Asia central y Europa a través de selvas, montañas, desiertos y un mar helado. El exparacaidista, de 57 años, transportaba sus pertenencias en un carro con estructura metálica y admitió ante la BBC que se sentía absolutamente abrumado por el recibimiento.
El aventurero relató que la posibilidad de iniciar su caminata surgió tras la separación de su matrimonio, cuando su esposa regresó a Irlanda del Norte junto a su hijo. "Muchísimas personas han seguido a Karl en su viaje épico. Todos nos hemos sentido inspirados por su espíritu, su tenacidad y su férrea determinación", indicó la alcaldesa de Hull, Maria Coward, quien agregó que la localidad se siente orgullosa de su logro.
A su llegada a su hogar en Hull, Bushby fue recibido por su madre, Angela, y una multitud, entre la que se encontraba el director de cine alemán Werner Herzog, quien planea filmar un documental sobre su travesía. Bushby puso en marcha la llamada Expedición Goliat en territorio chileno el 1 de noviembre de 1998.
En los inicios de su travesía, el exparacaidista estimó que le tomaría alrededor de 12 años completar el recorrido. Sin embargo, el avance se retrasó a causa de restricciones de visado, la crisis financiera de 2008 que provocó la pérdida de patrocinadores, la pandemia de covid-19 y diversos factores geopolíticos.
Durante su camino transitó por Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, el Tapón del Darién hacia Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá. En 2006 cruzó a pie el estrecho de Bering, entre Alaska y Rusia, sobre bloques de hielo durante 14 días en un tramo de 58 millas que describió como el punto crucial de todo el viaje.
Posteriormente transitó por Siberia, Mongolia, China, Turkmenistán y Kazajistán, cruzó a nado el mar Caspio hasta Azerbaiyán para evitar el conflicto en Ucrania, y siguió hacia Turquía para ingresar a Europa. El mes pasado nadó desde Francia a través del Canal de la Mancha para llegar a su país de origen, donde personal de inmigración revisó su pasaporte.
El último tramo del trayecto consistió en una caminata rápida de unas tres millas desde las inmediaciones del centro de Hull hasta un sector residencial del norte. "Es una sensación agradable volver a pisar suelo británico después de todos estos años", manifestó, y añadió que el viaje no fue fácil y buscó demostrar su capacidad de superación personal.

