El diputado nacional del Frente Renovador Guillermo Michel cuestionó la privatización de AySA llevada adelante por el Gobierno nacional y señaló que la compañía fue mal vendida. Durante una entrevista radial, el legislador planteó la necesidad de contar con una perspectiva estratégica sobre la participación del Estado en la economía y expresó que no cree en el falso nacionalismo sino en un capitalismo moderno e inteligente, poniendo como ejemplo el funcionamiento de YPF.
El referente político cuestionó los montos y la forma en que se concretó la transferencia de la firma. Al respecto, indicó que el último balance de la empresa cerrado en 2025 arrojó una utilidad operativa cercana a los 270 millones de dólares, al tiempo que advirtieron que vendieron el 90 por ciento en 340 millones de dólares.
En esa línea, el diputado explicó que con un año y tres meses de ganancias se cubre el valor de la empresa y remarcó que la operación no consistió en una concesión del servicio, sino en una transferencia de acciones que el grupo comprador puede utilizar como garantía para obtener créditos. Como modelo alternativo, sugirió replicar el esquema aplicado por la actual administración en YPF, que contempla mantener el 51 por ciento en manos del Estado y el resto cotizando en la bolsa de forma transparente.
Por último, Michel recordó que el suministro de agua potable es un servicio esencial que asiste a cerca de cuatro millones de usuarios distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires y 26 partidos bonaerenses. Tras remarcar que el recurso debe garantizarse, cuestionó la capacidad de reclamo de los usuarios frente a los nuevos dueños al plantear: Cuando le corten el agua a un vecino de Virreyes, ¿va a mandar una carta documento a Holanda reclamando al fondo inversor?

