El presidente de Brasil, Luiz Inácio 'Lula' da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron este domingo en un debate televisivo en São Paulo, a una semana del balotaje presidencial del 25 de octubre. El encuentro, transmitido por la cadena Band, estuvo marcado por cruces sobre corrupción, supuestos vínculos con el crimen organizado y cuestionamientos a sus entornos familiares.
Durante la discusión, el mandatario acusó a su rival de estar relacionado con las milicias y afirmó que quería mantenerse alejado de los “milicianos”. Por su parte, el legislador cuestionó el historial judicial del Partido de los Trabajadores y utilizó la expresión “corruPTo” para vincular al oficialismo con hechos de corrupción.
El candidato opositor también apuntó contra Fábio Luís Lula da Silva, hijo del presidente, por sus presuntos lazos con personas investigadas por la Justicia, como Roberta Luchsinger. Lula rechazó los señalamientos, indicó que se trata de una investigación de la Policía Federal y avaló que su hijo declare ante las autoridades.
Otro de los momentos de tensión giró en torno al empresario Daniel Vorcaro y al financiamiento de la película Dark Horse sobre el expresidente Jair Bolsonaro. El jefe de Estado exigió explicaciones sobre un supuesto pedido de 134 millones de reales para el filme, mientras que el postulante opositor defendió la iniciativa.
El debate también abordó la seguridad pública, donde Bolsonaro prometió clasificar al Primer Comando de la Capital, al Comando Vermelho y a las milicias como organizaciones narcoterroristas si llega a la Presidencia. En tanto, Lula defendió una mayor intervención del Gobierno federal en la seguridad y criticó la resistencia opositora a una reforma constitucional en la materia.
Ambos candidatos volverán a encontrarse en un nuevo debate televisivo el viernes 23 de octubre, organizado por TV Globo, en la recta final hacia la segunda vuelta definitiva.

