La Policía de Córdoba mantiene operativos de rastrillaje para dar con Pablo Ezequiel Gómez, señalado como el autor del asesinato de su pareja, Camila Abigail Iglesias, cuyos restos fueron encontrados dentro de una heladera en una vivienda de Cruz del Eje.
En un comienzo trascendió que el acusado, de 37 años, había dejado una nota en la que supuestamente manifestaba su intención de suicidarse, aunque el cuerpo no fue hallado, y posteriormente se emitió un pedido de captura en La Rioja debido a que residió allí en el pasado.
En las últimas horas, los procedimientos policiales se concentraron en una zona rural amplia y de difícil acceso situada en los límites de la ciudad, donde se presume que el sospechoso podría estar escondido para evitar su arresto.
Gómez acumulaba antecedentes por violencia de género, con dos denuncias previas radicadas por una expareja en 2013 y 2019 ante el Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil de Cruz del Eje.
Asimismo, contaba con imputaciones en causas penales de 2018 y 2025 por lesiones agravadas por el mismo motivo, por las cuales había estado detenido y transitaba un proceso de juicio abreviado del que no se detalló la resolución.
Camila Iglesias, de 24 años y madre de dos niños de una relación previa, era buscada desde que su familia denunció su desaparición tras perder contacto el 2 de octubre, motivada por un mensaje sospechoso que Gómez le envió a la hermana de la víctima.
El femicida le había escrito por Instagram a Romina, la hermana de la joven: “El lunes tuvimos una discusión con la Cami, se enojó y se fue no sé a dónde, le escribo y no me responde. Por favor, si hablás con ella le podés decir que me conteste o que vuelva acá”.
A raíz de la denuncia, la fiscal de Instrucción de Fuero Múltiple de Cruz del Eje, Sabrina Ardiles, ordenó allanamientos que permitieron hallar el cuerpo de la víctima en el domicilio del sospechoso, ubicado en el barrio Los Altos, envuelto en una bolsa y cubierto con cal hidratada.
“Era muy celoso e inseguro, no quería que nadie fuera a la casa de ellos, no quería ni que Camila viera a sus propios hijos”, expresó Romina en declaraciones a El Doce TV, al tiempo que las fuentes aclararon que la víctima no registraba denuncias previas contra el agresor.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público Fiscal, la familia del prófugo indicó que este dejó un escrito en el que advertía que se había mandado una cagada, que no quería ir a la cárcel y que planeaba quitarse la vida.
No obstante, los investigadores consideran que esa posibilidad pierde peso y estiman que el acusado continúa con vida, oculto para eludir una nueva detención.

