La influencer Candela Arizaga no asistirá a la declaración prevista para el lunes 19 de octubre, de acuerdo con un escrito presentado por su abogado mientras se encuentra en Madrid junto a Facundo Moyano, quien está imputado por violencia de género y privación ilegítima de la libertad en su contra.
Aunque la joven había sido convocada para responder preguntas orientadas a determinar si sufrió presiones, el letrado Roberto Herrera pidió que se anule la entrevista dispuesta.
Ante la posibilidad de que el dirigente sindical y la influencer retornen juntos a la Argentina pese a la prohibición de acercamiento que rige sobre Moyano, el abogado aseguró en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas: “Juntos no vuelven”.
En la presentación efectuada por la defensa de Arizaga se indicó: “Vengo a poner en conocimiento de esa Fiscalía la decisión de mi patrocinada de no concurrir a la entrevista nuevamente fijada para el día 19 de octubre de 2026; a acompañar el informe psicológico elaborado por su profesional tratante; y a solicitar que, ponderadas las circunstancias que se exponen, se reconsidere la necesidad de dicha convocatoria y se deje sin efecto la entrevista dispuesta”.
El documento redactado por Herrera y dado a conocer por la periodista Maribel Leone también especificó: “Mi patrocinada no instó la acción penal en estas actuaciones. Con posterioridad a la adopción de la medida cautelar dispuesta respecto del Sr. Facundo Moyano, manifestó expresamente su voluntad de que aquella fuera revisada y revertida, haciendo saber que ambos desean continuar con su relación de pareja y preservar el vínculo”.
“Asimismo, la señorita Arizaga ya fue entrevistada oportunamente, por lo que su versión y su voluntad respecto de los hechos constan en las actuaciones. Por ello, se solicita que, antes de disponer una nueva entrevista, se examine si existen aspectos concretos, nuevos o pendientes de aclaración que no puedan ser valorados a partir de lo ya actuado”, agregó.
Entre los argumentos expuestos en el texto figura la decisión de la joven de no presentarse por no querer someterse a otra entrevista, sumado a la consideración de que concurrir nuevamente a la fiscalía constituiría un acto de revictimización.

