El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este lunes la implementación de subsidios a los combustibles con el objetivo de impedir que la crisis energética derivada del conflicto en Medio Oriente profundice el incremento en el valor de los alimentos en el país.
Las declaraciones del mandatario se produjeron de cara a la segunda vuelta electoral prevista para el próximo 25 de este mes, instancia en la que buscará la reelección presidencial tras los comicios del pasado 4 de octubre.
"Ya colocamos más de 50.000 millones de reales (más de 9.000 millones de dólares) como subsidio para evitar el aumento del combustible", sostuvo el jefe de Estado en una conferencia de prensa brindada en el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial ubicada en Brasilia.
El mandatario explicó que los fondos utilizados para contener estas tarifas provienen de las ganancias de Petrobras, la compañía petrolera estatal, que se favorece con las ventas al exterior para amortiguar el impacto de las cotizaciones internacionales sobre los consumidores locales. De acuerdo con los registros del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el valor de los combustibles experimentó un incremento del 1,41 por ciento durante septiembre.
Frente a este escenario, Lula da Silva admitió que los ciudadanos tienen razones válidas para protestar por la suba de los alimentos y remarcó que la administración central debe hallar herramientas para abaratarlos.
El posicionamiento oficial se conoció luego de que el Índice de Precios al Consumidor Amplio, que mide la inflación oficial en territorio brasileño, avanzara un 0,82 por ciento en septiembre y acumulase una suba del 4,58 por ciento en un periodo de doce meses, superando de esta manera el límite máximo de la meta oficial fijada en el 4,5 por ciento.
En la primera vuelta de los comicios llevada a cabo el 4 de octubre, el postulante opositor Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal (PL), alcanzó el 47,03 por ciento de los sufragios, al tiempo que Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), cosechó el 45,16 por ciento, según los datos difundidos por el Tribunal Superior Electoral. Debido a que ningún contrincante logró superar el umbral del 50 por ciento, ambos competirán en el balotaje.

