El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, cuestionó duramente a los especialistas que critican el esquema económico del presidente Javier Milei y los calificó como los mismos analistas que erraron todas sus proyecciones. A través de la red social X, el funcionario señaló que ya no sorprende ver a tantos economistas atacar el modelo actual porque extrañan su deporte favorito, al que describió como querer arreglar el Titanic con plasticola.
Menem sostuvo que las administraciones de las últimas dos décadas se sostuvieron a base de parches transitorios que funcionaron como seguir cavando hacia abajo para pretender salir hacia arriba. En esa línea, remarcó que esa lógica perversa de estirar la agonía destruyó la economía, pulverizó los salarios y carcomió el sistema productivo, mientras que el colmo del caradurismo proviene de los mismos gurúes que pifiaron absolutamente todos los pronósticos.
El legislador también cuestionó que esos analistas se la pasaron cobrando grandes sumas a empresas para brindar asesoramiento sobre el desenvolvimiento de la economía y el tipo de cambio. Agregó que asustaron a medio mundo, erraron cada proyección y dejaron pagando a los privados que confiaron en ellos, al tiempo que advirtió que no aceptan que se terminó la era de hundirnos más para zafar hoy sin importar el mañana.
Por último, el titular de Diputados afirmó que el país necesita previsibilidad, seguridad jurídica y reformas estructurales duraderas para alcanzar la prosperidad real, y sentenció que se les acabó el negocio del cortoplacismo. En paralelo, durante el cierre de su gira por París en el marco de Argentina Week, el presidente Javier Milei brindó un discurso donde sostuvo que tras abandonar el modelo liberal a inicios del siglo XX el país derivó en una catástrofe.
Milei aseguró que el país era un caos y que por ese motivo lo eligieron a él, ya que en condiciones normales eso no hubiera ocurrido jamás. Asimismo, remarcó que su labor al frente del Ejecutivo representa una tarea bastante ingrata porque debe afrontar toda clase de circunstancias, asumir costos y soportar mentiras, calumnias e injurias que afectan su buen nombre y el de su familia.

