El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, advirtió este viernes que Seúl aplicará nuevas medidas contra Ucrania si persiste en su negativa a reconocer un acuerdo de confidencialidad vinculado al traslado de dos soldados de la República Popular Democrática de Corea apresados el año pasado.
Lee sostuvo que fue la propia administración ucraniana la que solicitó mantener el caso en reserva y que Kiev rompió de forma unilateral el entendimiento al hacer pública la información. El mandatario denunció que, tras expresar su pesar, el gobierno ucraniano negó la existencia del pacto y expuso al jefe de Estado surcoreano como mentiroso.
Frente a la exigencia de una disculpa pública, Kiev respondió aludiendo a un inminente conflicto armado entre ambas Coreas. Lee expresó su profunda decepción y acusó a las autoridades ucranianas de intentar promover una guerra en la península de Corea.
En paralelo, Kim Yo Jong, alta funcionaria del Partido de los Trabajadores de Corea, acusó a Seúl de buscar un agravamiento crítico de la situación fronteriza a raíz de la explosión de una mina. Mediante un comunicado difundido por la Agencia Central de Noticias de Corea, calificó el episodio de farsa fabricada por el gobierno surcoreano y defendió la decisión de blindar la frontera para desvincularse por completo de su vecino.
El incidente con la mina ocurrió el 21 de septiembre en la zona desmilitarizada y dejó a tres efectivos de la 25.ª división del Ejército surcoreano heridos durante una misión. El presidente Lee ordenó una investigación a fondo para determinar los pasos a seguir según los hallazgos.
Por su parte, el ministro de Unificación surcoreano, Chung Dong-young, planteó la necesidad de abrir canales de diálogo con la RPDC para destrabar las diferencias en torno a la línea de demarcación militar. El funcionario señaló que las distintas mediciones de la línea incrementan el riesgo de nuevos accidentes y convocó formalmente a Pyongyang a reunirse y comunicarse para resolver el problema.

