La recaudación tributaria nacional registró un incremento real del 3,7% interanual en septiembre, traccionada por los tributos ligados al comercio exterior y a las ganancias, en un contexto de caída sostenida del consumo masivo. Con una estimación de inflación mensual del 1,9% para el noveno mes del año, el desempeño de los impuestos reflejó contrastes marcados en la actividad económica. En paralelo, el Banco Central adquirió 93 millones de dólares y las reservas internacionales crecieron en más de 2.000 millones de dólares.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que los ingresos públicos llegaron a los 21,3 billones de pesos en el noveno mes de 2026. Esta cifra implicó un cambio respecto a la trayectoria reciente al mostrar un avance en términos reales en la comparación interanual. A pesar de este resultado, el consumo interno continúa debilitado y el Impuesto al Valor Agregado sumó su undécimo mes consecutivo de caída al descontar la inflación.
El principal impulso del período provino del Impuesto a las Ganancias, que aportó 4,7 billones de pesos y marcó un crecimiento nominal del 63,3% interanual. Desde el ente recaudador señalaron que este repunte técnico obedeció a los cambios introducidos en el cronograma de vencimientos. Mientras que el año pasado los pagos principales se agruparon en junio y agosto, en el ejercicio actual el esquema se modificó por la aplicación de la Ley de Inocencia Fiscal.
Durante julio de 2026 se computó el saldo de la declaración jurada de personas humanas, al tiempo que en septiembre se percibió el primer anticipo del período fiscal 2026. A su vez, el plazo para las presentaciones del Régimen Simplificado de Ganancias se postergó para el 13 de octubre de 2026. Por otro lado, la desigualdad mostró una leve disminución, aunque el decenio más rico percibe ingresos 13 veces superiores al sector más vulnerable.
La recaudación total neta de este tributo se ubicó en 6,9 billones de pesos, lo que representó un incremento nominal del 26,1%. Dicho porcentaje se ubicó por debajo de la inflación interanual, con lo cual se completó casi un año completo de retroceso en términos reales.

