La actividad industrial registró una baja del 0,3% en agosto en comparación con julio y del 5,7% en la medición interanual, de acuerdo con las estimaciones preliminares difundidas por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
El relevamiento muestra un escenario de debilidad sostenida en la producción del país, con niveles que se afianzan en un piso histórico y se encuentran por debajo de los registros de 2022 y 2023.
De esta manera, la industria acumuló una retracción del 3,0% en los primeros ocho meses de 2026 frente al mismo período del año anterior, y se ubica un 11% por debajo de los volúmenes de 2022 y 2023.
Esta tendencia acompaña el dato oficial de julio difundido por el INDEC, cuando el sector experimentó una caída interanual del 4,9% y del 5,0% frente a junio, alcanzando cifras equivalentes a las de junio de 2024.
En aquel séptimo mes del año, 12 de los 16 rubros que componen el índice oficial mostraron descensos en la comparación anual.
Desde la UIA señalaron que el retroceso acumulado responde a la retracción del mercado interno, la disminución en el ritmo de inversión productiva y a un bajo dinamismo de la obra pública de los últimos años.
A pesar de este escenario desfavorable general, ciertos rubros centrales funcionaron como contención de la caída global, entre ellos el petróleo, el sector agropecuario y la industria automotriz.
En relación con el comercio exterior de agosto, las ventas externas industriales destinadas a Brasil sufrieron un retroceso mensual del 3,0%, aunque en el balance anual mantienen un incremento del 4,2% frente a 2025.
En tanto, el ingreso de divisas proveniente del complejo agroindustrial evidenció un repunte del 16,1% mensual en agosto, aunque el acumulado entre enero y agosto exhibe una disminución del 11% interanual y se posiciona un 26% por debajo de los montos de 2022.

