Un automovilista fue interceptado en la ciudad de San Juan durante controles preventivos de la Agencia de Seguridad Vial debido a su actitud sospechosa al volante. Al someterlo al test de alcoholemia, el personal interviniente constató que manejaba con 2,63 gramos por litro de alcohol en sangre y carecía del Documento Nacional de Identidad.
Tras conocer el resultado de la prueba, el automovilista consultó a los efectivos si tenía la posibilidad de comunicarse con su abogado. Las autoridades procedieron a retenerle la licencia de conducir y el rodado, además de aplicarle una multa económica de 600 mil pesos.
En paralelo, los operativos viales permitieron detectar otros dos casos de manejo bajo los efectos del alcohol en distintas rutas del país. En Santo Tomé, Corrientes, un chofer profesional dio positivo con 0,33 gramos por litro sobre la Ruta Nacional 14, mientras que en la Autopista Panamericana un conductor particular registró 0,80 gramos por litro, y ambos admitieron haber consumido bebidas alcohólicas.
Desde el área de seguridad señalaron que "estos casos reflejan la importancia de los controles para reducir las consecuencias de conducir después de consumir alcohol, una conducta que compromete la capacidad de conducción y aumenta el riesgo de provocar un siniestro vial grave".

