Durante su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei ratificó la demanda argentina sobre las Islas Malvinas y pidió que se apliquen consecuencias a las empresas que operan en el archipiélago.
El mandatario indicó que para la administración nacional esta cuestión representa una causa nacional y defendió la soberanía territorial del país. En esa línea, señaló que la situación constituye una prueba de la distancia que existe entre los discursos de los organismos internacionales y la realidad en la que buscan intervenir.
Al comenzar su alocución, el jefe de Estado criticó a la entidad por su postura histórica respecto al archipiélago. Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros, decidió mirar para otro lado, respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes, expresó.
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