Al menos 21 personas perdieron la vida y más de un centenar sufrieron heridas como consecuencia de un atentado con coche bomba dirigido contra un templo religioso en la localidad de Kohat, situada en la región noroccidental de Pakistán.
El estallido tuvo lugar este viernes cerca de las 13:15 hora local en el momento en que se llevaban a cabo las oraciones, de acuerdo con los datos difundidos por la BBC y constatados por la Agencia Noticias Argentinas.
El reporte de la agencia estatal paquistaní APP precisó que entre los fallecidos se encuentran 15 efectivos policiales y un menor de cuatro años.
Inmediatamente después de la detonación, individuos armados abrieron fuego contra una dependencia de las fuerzas de seguridad situada en las inmediaciones. Zulfikar Hameed, inspector general de la Policía de Khyber Pakhtunkhwa, calificó el episodio como un ataque suicida.
Un total de siete atacantes perdieron la vida durante la explosión y el enfrentamiento armado consiguiente con el personal de seguridad. Hasta el momento, ninguna organización asumió la responsabilidad del hecho.
Por su parte, el presidente Asif Ali Zardari manifestó sus deseos de pronta recuperación para los afectados, en tanto que el primer ministro Muhammad Shehbaz Sharif repudió el asalto, mientras las fuerzas de seguridad continúan con las tareas en la zona.
El suceso se desarrolló en un escenario de incremento en las acciones de facciones armadas en las regiones fronterizas paquistaníes, donde en los meses recientes se registró una suba de las agresiones contra personal militar y policial.
El gobierno de Islamabad señala a los insurgentes por emplear territorio afgano como base de adiestramiento y planificación, postura que las autoridades talibanes de Afganistán niegan al sostener que se trata de una problemática interna de Pakistán.

