Un hombre recibió este jueves una condena de tres años de prisión en suspenso por administrar, organizar y explotar juegos de azar careciendo de habilitación legal en el ámbito porteño.
La causa se originó mediante una denuncia que permitió comprobar que los usuarios accedían a una app de casinos online y posteriormente a un grupo de WhatsApp.
Dicho espacio estaba conformado por personas que cumplían el rol de cajeros, encargados de suministrar los datos de cuentas bancarias para recibir los pagos de inscripción y abonar los premios.
El Ministerio Público Fiscal porteño detalló a la Agencia Noticias Argentinas que los intermediarios fomentaban la ludopatía en los afectados.
La pesquisa incorporó registros visuales y el teléfono móvil de uno de los perjudicados, el cual fue examinado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales.
A partir del análisis de este aparato, la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar comprobó la identidad del imputado como cabeza de la red de cajeros de la plataforma clandestina.
Las operaciones se realizaban al margen de la autorización de la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires y los operadores intermediaban con los apostadores.
Estas personas entregaban claves de acceso y operaban movimientos de fondos por transferencias sin corroborar la identidad ni la mayoría de edad.
Mediante un juicio abreviado, el acusado admitió su responsabilidad penal y aceptó la pena condicional por la explotación ilegal de juegos de apuestas.
Juan Manuel Neumann, a cargo del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 12, avaló el entendimiento de las partes.
El magistrado dispuso que el sentenciado efectúe una contribución monetaria a LOTBA, participe en una capacitación sobre ludopatía brindada por dicha institución y realice cien horas de labor social en una institución estatal.

