Los costos de las infracciones viales en el distrito porteño experimentaron un incremento del diecinueve por ciento a partir de septiembre de dos mil veinticuatro, tras modificarse el parámetro monetario empleado para calcular las sanciones.
El sistema local calcula las penalizaciones mediante la Unidad Fija, cuyo valor se fijó en mil ciento setenta y tres pesos con ocho centavos desde el pasado dos de septiembre, lo que genera que ciertas faltas alcancen cifras millonarias.
Entre las penalizaciones más costosas figura superar los límites de velocidad permitidos, donde circular a más de ciento cuarenta kilómetros por hora puede demandar un pago de entre cuatrocientos sesenta y nueve mil doscientos treinta y dos pesos y cuatro millones seiscientos noventa y dos mil trescientos veinte pesos.
Otras conductas prohibidas que conllevan sumas elevadas son pasar un semáforo en rojo, manipular el teléfono celular al manejar y estacionar en espacios exclusivos para ciudadanos con movilidad reducida.
Además del perjuicio económico, faltas específicas descuentan unidades del sistema de puntuación de las licencias de conducir de la jurisdicción, las cuales inician con un total de veinte puntos.
Los automovilistas tienen la posibilidad de verificar la existencia de actas pendientes en la capital ingresando el número de documento o la patente del rodado a través de los canales oficiales de consulta.

