La ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional correspondiente a agosto mostró una contracción real del gasto primario superior al 10 por ciento. La reducción afectó principalmente a las prestaciones sociales, los giros a las provincias y los salarios públicos, según detalló un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).
El ajuste aplicado en el período estuvo vinculado a la caída en la recaudación de impuestos. Durante agosto de 2026, el Gasto Total devengado por la administración central descendió un 2,2 por ciento interanual en términos reales.
Al descontar el pago de intereses de la deuda, el gasto primario registró una baja del 10,2 por ciento interanual al ser ajustado por inflación, de acuerdo al relevamiento procesado por la Agencia Noticias Argentinas. En contraste con esta merma, los fondos destinados a cubrir los intereses de la deuda aumentaron un 60,5 por ciento interanual durante el mismo mes.
Dentro de las prestaciones de la seguridad social, que representan el componente de mayor peso en el gasto público, las jubilaciones y pensiones cayeron un 10,1 por ciento interanual en términos reales durante agosto. El informe remarcó que en este mes no se registraron transferencias en la partida correspondiente a las Pensiones No Contributivas por Invalidez, aunque en el acumulado de enero a agosto este rubro mantuvo una leve suba real del 0,8 por ciento interanual.
Las transferencias corrientes enviadas a las provincias sufrieron un desplome real del 86,1 por ciento interanual en agosto y acumulan una caída del 64,6 por ciento en los primeros ocho meses de 2026. Por su parte, las transferencias de capital a los distritos provinciales retrocedieron un 1,4 por ciento en el mes y suman una baja del 47,2 por ciento en el acumulado anual, mientras que los giros a las universidades nacionales experimentaron una retracción del 1,1 por ciento real interanual en agosto y del 12,7 por ciento en el período enero-agosto.
El recorte presupuestario también impactó en el funcionamiento interno del Estado. Las remuneraciones del sector público cayeron un 7,9 por ciento interanual en agosto y acumulan una disminución del 4,2 por ciento en los primeros ocho meses del año.
En cuanto a los gastos operativos, las partidas destinadas a bienes y servicios para el funcionamiento diario estatal disminuyeron un 24,3 por ciento interanual en el mes. Asimismo, las transferencias corrientes orientadas a empresas públicas, fondos fiduciarios y otros entes estatales registraron una baja real del 3,1 por ciento interanual en agosto.
En la vereda opuesta, el gasto de capital mostró un incremento real del 45,7 por ciento interanual en agosto, impulsado por un crecimiento del 92 por ciento en la inversión real directa. Pese a este repunte mensual, el acumulado de los primeros ocho meses de este rubro mantiene una contracción del 16,4 por ciento interanual.
En materia de resultados fiscales, las cuentas públicas de agosto de 2026 cerraron con un superávit primario de 1,86 billones de pesos. Al sumar los compromisos por intereses de la deuda, el resultado financiero mensual arrojó un déficit de 690.000 millones de pesos.
La entidad presupuestaria advirtió que la contabilidad oficial omite los intereses capitalizables de las Letras del Tesoro (LECAP) y de los Bonos Capitalizables (BONCAP), instrumentos emitidos para trasladar pasivos del Banco Central al Tesoro. De aplicarse el esquema convencional de registración, el resultado financiero acumulado pasaría a mostrar un saldo deficitario, puntualizó la organización.
Por último, la ejecución presupuestaria acumulada al 31 de agosto llegó al 67,4 por ciento del total aprobado, ubicándose 12,3 puntos porcentuales por encima del promedio histórico registrado para idéntico período en la última década, entre 2016 y 2025.

