Una reconocida terminal automotriz dejará de fabricar vehículos en la ciudad alemana de Osnabrück para transformarse en una fábrica de armas.
La decisión fue formalizada este lunes mediante un acuerdo firmado por el estado de Baja Sajonia, el Grupo VW, la compañía israelí de defensa Rafael y el inversor Aurelius Capital, de acuerdo con un comunicado oficial difundido por medios internacionales.
Olaf Lies, ministro-presidente de Baja Sajonia, sostuvo que el entendimiento representa una oportunidad industrial para la región y que los detalles específicos se negociarán durante los próximos meses. “Alemania y Europa deben fortalecer sus capacidades y ser más independientes. Baja Sajonia quiere contribuir a que esto se traduzca en valor añadido y empleo seguro”, declaró.
El plan contempla que la producción de automóviles finalice en 2027 y que las instalaciones se reconviertan de forma paulatina en un centro de excelencia enfocado en soluciones de seguridad y defensa.
El esquema prevé que Aurelius actúe como accionista mayoritario y adquiera Volkswagen Osnabrück GmbH, mientras que el estado de Baja Sajonia mantendrá una participación minoritaria.
Desde el punto de vista económico, la operación busca garantizar la continuidad a largo plazo de las instalaciones y preservar puestos de trabajo. Según indicó el comité de empresa, la alternativa analizada contempla un futuro laboral para alrededor de 1.400 de los 1.800 trabajadores actuales.
Por su parte, Volkswagen señaló que los empleados de la planta cumplirán un rol central durante la fase inicial de puesta en marcha y el proceso de industrialización del nuevo polo productivo. El CEO de VW, Oliver Blume, calificó el pacto como un paso relevante rumbo a un nuevo porvenir industrial para el predio.
La firma israelí Rafael se especializa en la fabricación de sistemas de defensa aérea, misiles guiados y equipos de guerra electrónica, y es reconocida a nivel internacional por desarrollar la Cúpula de Hierro, utilizada por Israel frente a misiles y drones. Su director ejecutivo, Joav Tourgeman, expresó: “Hoy establecemos una alianza industrial a largo plazo con nuestros socios alemanes con el objetivo de garantizar que la tecnología se produzca íntegramente en Alemania para proteger a Alemania y a Europa”.
El entendimiento firmado no constituye todavía una venta definitiva, sino que establece las bases para las siguientes etapas operativas y normativas. Los involucrados explicaron que esto abarca la definición de futuras responsabilidades, la estructura organizativa y económica, y los preparativos para la eventual transición.
La concreción de la operación permanece supeditada a la firma de acuerdos definitivos, las autorizaciones de los organismos competentes y las revisiones regulatorias correspondientes, cuyos pormenores se darán a conocer al obtener resultados firmes.
Entre el equipamiento que produce la compañía israelí figuran el arma láser Iron Beam para la defensa contra objetivos aéreos y el sistema de protección activa Trophy, diseñado para neutralizar misiles y granadas antitanque. Los orígenes de esta empresa se remontan a un centro de investigación del ejército de Israel creado en 1948.
A lo largo de su historia y según los informes del sitio alemán citado, la planta automotriz operó para diversas marcas además de Volkswagen, habiendo fabricado vehículos para terminales como BMW, Renault, Jaguar, Kia y Mercedes-Benz.

