El barrio porteño de Balvanera fue escenario de un episodio confuso y violento que mantiene en alerta a las autoridades. Alrededor de las 4:30 de la mañana, efectivos de la Policía de la Ciudad se desplazaron hasta la avenida Rivadavia al 3300, casi esquina Virrey Liniers, tras un llamado al 911 que advertía sobre detonaciones de arma de fuego.
La escena del crimen
Al llegar al lugar, los agentes de la Comisaría Vecinal 3 A se encontraron con un panorama inquietante:
- El vehículo: Un Chevrolet Vectra plateado, cerrado y sin ocupantes, que presentaba rastros hemáticos visibles en ambas puertas laterales.
- La evidencia: Sobre el asfalto, a escasos metros del rodado, la Policía Científica secuestró seis vainas servidas cuyo calibre aún está bajo peritaje.
La investigación en curso
La causa fue caratulada preventivamente como «averiguación de ilícito» y quedó bajo la órbita de la Unidad de Flagrancia Este, dirigida por el fiscal Palópoli. Entre las medidas dispuestas se destacan:
- Consigna policial: El vehículo permanece custodiado hasta dar con el paradero del titular.
- Relevamiento de cámaras: Se analizan las imágenes del Centro de Monitoreo Urbano y de domos privados para identificar a los participantes del hecho y reconstruir la secuencia de los disparos.
- Rastreo de heridos: Pese a la presencia de sangre en el auto, los investigadores confirmaron que, hasta el momento, no ingresaron pacientes con heridas de bala en los hospitales públicos de la región.
Antecedentes: el mapa de la inseguridad en la zona
Este hallazgo se suma a la tensión delictiva que atraviesa el eje Balvanera-Almagro. Recientemente, un operativo de la División Unidad Táctica de Pacificación permitió desarticular una banda que operaba en un Peugeot 2008 blanco.
En aquel procedimiento, realizado en Barracas tras una persecución, se detuvo a dos hombres (de 35 y 41 años) con un frondoso prontuario: uno de ellos acumulaba dieciséis antecedentes y tres condenas por delitos graves, incluyendo robo agravado y narcotráfico. En el interior del auto se hallaron pertenencias de víctimas que habían sido asaltadas en las inmediaciones de Moreno y Maza, a pocas cuadras de donde hoy apareció el Chevrolet ensangrentado.
Por estas horas, la Policía intenta determinar si el tiroteo de esta madrugada está vinculado a un ajuste de cuentas, un intento de robo o un enfrentamiento entre bandas dedicadas al delito en la zona.

