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#Nene de 5 años al que obligaban a tomar bebidas alcohólicas gritó «prefiero irme al cielo que seguir en mi casa»

La ciudad santiagueña de Sumampa se encuentra bajo una profunda conmoción tras conocerse el calvario de un niño de 5 años, cuya situación de extrema vulnerabilidad fue denunciada por docentes y familiares. El caso, que ya está bajo la lupa de la Fiscalía y los organismos de protección de la infancia, revela un escenario de consumo de sustancias y abandono que pone en riesgo la vida del menor.

El grito de ayuda en el jardín

La alerta se activó en el Jardín de Infantes N° 130 «Mis Pollitos». La persistente ausencia del niño en las aulas ya había generado sospechas, pero fue un encuentro cara a cara el que detonó la intervención judicial. Una docente notó al pequeño sumido en una profunda tristeza y, al intentar consolarlo, recibió una respuesta que paralizó a la institución: el niño manifestó sus deseos de «irse al cielo» o de vivir en el monte para no estar más en su casa.

Según el acta policial, el menor relató que en su hogar lo obligaban a ingerir bebidas alcohólicas. Olga Mendoza, directora del establecimiento, explicó que el jardín ya seguía el caso de cerca: «Fuimos a la casa y firmamos actas de compromiso con los padres para que asistiera, pero solo iba una o dos veces por semana. Lo que dijo nos impactó a todos».

Una familia bajo sospecha

La gravedad de los hechos se acentuó con el testimonio de la abuela paterna del niño. La mujer, de 51 años, se presentó ante la Comisaría Comunitaria N° 33 para denunciar formalmente el entorno en el que vivía su nieto. En un relato desgarrador, aseguró que tanto su hijo como la madre del pequeño son consumidores de estupefacientes y que el niño habita en una vivienda con condiciones de higiene deplorables.

«Mi nieto está en riesgo», sentenció la mujer ante los uniformados, confirmando las sospechas de los docentes sobre el contexto de peligro inminente.

Intervención judicial y resguardo

La causa fue tomada por la Dra. Pilar Palavecino, quien ordenó medidas inmediatas para proteger al pequeño. Hasta el momento, los primeros informes médicos indican que el niño no presenta lesiones físicas visibles, pero se están realizando evaluaciones psicológicas profundas dada la crudeza de sus declaraciones.

Medidas actuales:

  • Retiro del hogar: La Justicia dispuso que el menor fuera apartado de sus progenitores y puesto bajo resguardo preventivo.
  • Evaluación interdisciplinaria: Equipos de niñez y familia trabajan para determinar el daño emocional y físico sufrido.
  • Investigación penal: La fiscalía analiza las responsabilidades de los padres frente a las denuncias de maltrato y suministro de alcohol.

El caso ha reabierto el debate en la región sobre la importancia de la detección temprana en los ámbitos escolares y el rol de los lazos familiares para romper el silencio frente al abuso y la negligencia.

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