La comunidad de Los Hornos se encuentra sumida en el dolor tras el asesinato de Luis Alberto Cubilla, un joven de 29 años cuya muerte ha generado una profunda consternación entre vecinos y allegados. El violento episodio ocurrió durante la madrugada de este viernes, en el marco de un encuentro social que terminó de la peor manera.
Los detalles del ataque
El hecho se desencadenó alrededor de las 4:15 en las inmediaciones de la calle 72 bis, entre 142 bis y 143, una zona cercana a la megatoma de la localidad. Lo que comenzó como una reunión entre conocidos para celebrar el 1° de mayo derivó en una discusión en la vía pública.
En medio del altercado, Cubilla recibió una herida de arma blanca en el abdomen. A pesar de que fue trasladado de urgencia a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Los Hornos, los médicos confirmaron que ingresó al centro asistencial ya sin signos vitales.
Un perfil que acentúa el dolor
Quienes conocían a Luis Alberto coinciden en una descripción: era un joven pacífico. Sus familiares, en diálogo con medios locales, lo recordaron como una persona que «odiaba los conflictos» y que era apreciada por todo su entorno. «No se peleaba con nadie, nunca fue a buscar problemas», insistieron sus allegados, aún incrédulos ante la brutalidad del desenlace.
Detención y avance judicial
El presunto agresor fue identificado como Pablo Alexis Ayala, de 22 años. Tras el ataque, Ayala intentó escapar, pero la rápida intervención de los efectivos de la Comisaría Tercera de La Plata permitió su captura poco tiempo después.
Estado actual de la causa:
- Fiscalía interviniente: El caso quedó bajo la órbita de la UFI N°8, dirigida por el fiscal Martín Almirón.
- Peritajes: Personal de la Policía Científica trabajó en la escena para recolectar pruebas.
- Búsqueda del arma: El elemento cortante utilizado en el crimen todavía no ha sido localizado.
- Relación: Los investigadores confirmaron que no existía ningún parentesco entre la víctima y el victimario.
Este nuevo hecho de violencia, ocurrido en un contexto de esparcimiento, reaviva la preocupación en La Plata por la escalada de agresiones letales y deja un vacío irreparable en una familia que hoy solo exige justicia.

