Un intento de robo terminó en tragedia y sangre la noche del pasado viernes en el partido de Moreno, al oeste del Conurbano Bonaerense. Un Cabo 1° de Gendarmería, de 28 años, se convirtió en blanco de dos «motochorros» mientras circulaba por la avenida Julio A. Roca (actualmente denominada Dr. Néstor Kirchner).
Una emboscada bajo la lluvia
El incidente ocurrió pasadas las 22:00, en una zona comercial de Trujui que se encontraba anegada por las recientes lluvias. El gendarme, oriundo de Misiones y perteneciente a la Región 1 de Campo de Mayo, regresaba a su hogar a bordo de su Honda Tornado 250 tras cumplir su jornada laboral en un comercio familiar.
Al llegar al cruce con la calle Vasco Da Gama, dos jóvenes en una Honda Wave sin patente se le pusieron a la par. Según quedó registrado en las cámaras de seguridad, los delincuentes le apuntaron con lo que parecía ser un arma de fuego, provocando que los tres involucrados perdieran el equilibrio y cayeran sobre el asfalto.
Reacción y desenlace fatal
En una fracción de segundo, el efectivo reaccionó al verse amenazado. Utilizando su arma reglamentaria, una Bersa Thunder Pro 9mm, efectuó cuatro disparos contra los asaltantes.
El resultado del enfrentamiento fue inmediato:
- Axel Ariel Otaiza (23): Falleció en el acto tras recibir un impacto de bala en el tórax. Según fuentes policiales, no registraba antecedentes penales previos.
- Cómplice (17): El menor de edad, quien sí cuenta con antecedentes, fue trasladado de urgencia al Hospital Mariano y Luciano de la Vega. Actualmente permanece en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), en estado crítico y con asistencia respiratoria mecánica.
La investigación: Legítima defensa y una réplica «realista»
El fiscal Martín Borgnia, a cargo de la UFI N° 4 de Moreno-General Rodríguez, caratuló la causa como «homicidio y lesiones en ocasión de robo». Tras analizar las pruebas y el video del incidente, el funcionario judicial decidió no ordenar la detención del gendarme, al considerar que su accionar se encuadró dentro de la legítima defensa.
Un dato clave de la investigación fue el hallazgo del arma utilizada por los delincuentes: se trataba de una réplica de tipo «airsoft«. Los investigadores destacaron que el realismo de la imitación, sumado a la oscuridad y la tensión del momento, hicieron imposible que la víctima distinguiera que no se trataba de un arma letal.
Temor por represalias
Ante la posibilidad de ataques por parte de allegados de los delincuentes —quienes ya iniciaron cadenas de oración y mensajes en redes sociales—, la Gendarmería Nacional dispuso una custodia permanente en el domicilio del agente para garantizar su seguridad y la de su familia.
Las pericias finales sobre el arma secuestrada y la trayectoria de los proyectiles continúan a cargo de la comisaría 2da. de Moreno.

