popurri

#Elecciones2025: Ganó Adorni, Santoro fue segundo y el PRO fue el gran perdedor

El candidato a legislador porteño de La Libertad Avanza (LLA) Manuel Adorni encabeza esta tarde el resultado de las elecciones porteñas con el 30,19%, seguido por el 27,49% del peronista Leandro Santoro, y el PRO, con Silvia Lospennato en tercer lugar con el 15,71%.

Las mesas escrutadas ascendían en tanto al 52,30%.

La información oficial marca una dura derrota para el PRO y para su presidente, Mauricio Macri, que participó activamente de la campaña.

La primera victoria en CABA del PRO había sido en 2005, cuando Marcos Peña ganó las elecciones legislativas “colgado” a la boleta que encabezó Macri como postulante a diputado nacional. Dos años más tarde, en 2007, el PRO ganó las elecciones por la jefatura de Gobierno de la Ciudad, distrito que gobierna hace 18 años ininterrumpidamente.

El resultado también es leído como un traspié del jefe de Gobierno actual, Jorge Macri, que decidió desdoblar los comicios para municipalizar el debate y conservar la hegemonía en el distrito. Además, lo obliga a revisar su gestión, que fue muy criticada durante la campaña.

Tal fue el grado del fracaso electoral, que el PRO no ganó en ninguna de las 15 comunas de la Capital Federal.

El ex jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, está cuarto con el 8,07% de los votos y asegura su ingreso y el de Guadalupe Tagliaferri a la Legislatura.

Vanina Biasi, del Frente de Izquierda, con el 3,16%, también ingresaría al recinto legislativo.

A partir del sexto lugar se suceden otras listas con menos del 3% de los votos, cuyos integrantes no ingresarán a la Legislatura: Ramiro Marra (2,63%), Paula Oliveto (2,48%), Lula Levy (2,31%), Alejandro Kim (2,05%) y Ricardo Caruso Lombardi (1,68%).

Los otros 7 postulantes que se presentaron en las elecciones no superan el 1 por ciento.

Acierto de Milei

El sorpresivo triunfo de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, con Manuel Adorni a la cabeza, y el liderazgo del presidente Javier Milei, potencia el margen de maniobra del gobierno para lo que resta del año. 

Lo que en principio se trataba de una elección comunal para la Legislatura porteña, se terminó convirtiendo en una disputa política a cielo abierto que se nacionalizó para dar indicios de cuáles serán los márgenes del gobierno libertario para continuar con sus audaces reformas.

Al menos así lo observan grandes jugadores del establishment económico y financiero, que por ahora parecen haber decidido esperar las elecciones legislativas de octubre antes de decidir si dan un paso firme hacia las inversiones en la Argentina.

La estrategia del presidente Javier Milei de nacionalizar la elección de este domingo en la Ciudad de Buenos Aires, como una disputa a fondo con el kirchnerismo y el PRO de Mauricio Macri, no pasa desapercibida para el mundo de los negocios.

Los grandes bancos de Wall Street empiezan a tener cada vez más curiosidad sobre estos comicios.

Ejecutivos que operan en la Argentina recibieron consultas en las últimas semanas sobre si el resultado de estos comicios porteños puede cambiar en algo el rumbo económico.

Coinciden en que el punto débil del gobierno de Milei se centra en su carencia de peso en el Congreso de la Nación, y por eso las elecciones adelantadas en diferentes distritos pueden funcionar como señales de hacia donde el poder político en la Argentina.

Analistas políticos dudaban sobre si Milei hacía bien en profundizar su disputa con Mauricio Macri, alguien con quien, en teoría, debería sentarse a negociar a partir de la semana próxima para definir una estrategia que permita a la centroderecha ir con chances a los comicios de septiembre próximo en la provincia de Buenos Aires.

Allí, la gran novedad podría ser la postulación de la expresidenta Cristina Kirchner como candidata a legisladora bonaerense, un cargo que nunca ocupó.

Desde la óptica del establishment, en la estrategia de Milei primó la búsqueda de diferenciarse de Macri para erigirse en el único líder del espacio liberal, una jugada que conllevaba varios riesgos, pero que resultó exitosa. 

Milei necesita lograr un volumen tal en el Parlamento que le permita avanzar en 2026 con tres reformas claves: la laboral, la tributaria y la previsional.

Por ahora, el mercado aplaude las reformas fiscales y monetarias de Milei, aunque eso no se transformó en disparador de inversiones. 

Es que quieren determinar por cuántos años se mantendrán las condiciones que lo invitan a invertir ahora. 

Es el gran problema político de la Argentina que, sumado a la tendencia permanente de parte de su dirigencia a la corrupción, explica los cambios de rumbo permanente que hubo en las últimas décadas.

Más allá de estas especulaciones, Milei confía en que un dólar contenido y una inflación en retroceso le permitirá robustecer su capital político. 

Los resultados en la Ciudad de Buenos Aires le devolvieron en principio una buena noticia.

Con información de Noticias Argentinas e Infobae.