Hacía varios días que no se sabía nada de ella. Sabrina Solís, de 67 años, fue hallada muerta en su casa. Inicialmente se creyó que había fallecido por causas naturales, pero la autopsia determinó que tenía golpes en la cabeza. El principal sospechoso es un vecino, que fue visto saliendo del domicilio de la víctima un día antes de que ocurriera el deceso y con quien tenía problemas. Está prófugo.
El hallazgo ocurrió la semana pasada en General Rodríguez, cuando una vecina alertó a la policía ante la porque no la había visto desde hacía varios días. Al ingresar los efectivos policiales encontraron el cadáver en el patio trasero, dentro de un galpón, ya en avanzado estado de putrefacción.
Los resultados de la autopsia revelaron la presencia de numerosos golpes en el cuerpo. Tenía fractura de cráneo, tres costillas rotas, la clavícula quebrada y múltiples golpes en el cuerpo compatibles con una agresión deliberada.
Según los peritos las lesiones podrían haber sido provocadas con un objeto contundente y hay signos de que la víctima intentó defenderse que la víctima intentó defenderse. Había muerto en al menos 96 horas antes del hallazgo.
Los investigadores pusieron establecer que tenía una relación conflictiva con un hombre de 47 años por problemas de convivencia.
La fiscal Florencia Toscano ordenó la revisión de las cámaras de vigilancia de la zona. En ellas se pudo ver a un hombre ingresaba a la vivienda, después de un rato fue y regresó para llevarse dos garrafas.
Con todas esas pruebas la causa pasó de averiguación de causales de muerte a homicidio criminis causa en concurso real con robo simple.
El sospechoso es un changarín que vía a “a la vuelta” del domicilio de Solís. En su casa secuestraron las dos garrafas, la ropa que utilizo el día en que ocurrió el crimen y una gorra con manchas de sangre.
Con información de Crónica.

