Se conocieron dramáticos detalles en el caso del joven que murió al ser baleado por una oficial ayudante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en una pelea entre transportistas registrada el miércoles, en el oeste del conurbano bonaerense.
Según lo establecido por testimonios, los hechos comenzaron en horas de la tarde cuando la víctima fatal, identificada como Franco Nicolás Sánchez, de 24 años, y dos de sus familiares, de 50 y de 26, arribaron, a bordo de una camioneta Toyota Hilux, con el dominio finalizado en SW, a una finca situada en el cruce de Labardén y La Rioja, en el denominado barrio Cortejarena.
De acuerdo a lo agregado por los informantes, los sujetos empezaron a exigirle al morador de la vivienda, de 40 años, que les hiciera entrega de una suma de dinero, para desarrollar una tarea de transportistas.
En esas circunstancias, el hombre se negó al pedido de los individuos, lo que dio origen a un violento altercado, oportunidad en la que uno de los sospechosos extrajo de entre las ropas una pistola Browning nueve milímetros.
Trascendió que, en el inmueble, también se hallaba una hermana del habitante de la casa, de 32 años y que resulta ser oficial ayudante de la institución policial. A raíz de este motivo, la mujer, quien estaba franco de servicio y vestida de civil, efectuó disparos mediante la utilización de su pistola reglamentaria Bersa Thunder Pro de igual calibre y entonces le provocó la muerte, de manera instantánea, al muchacho, quien se asegura que habría pertenecido a la colectividad gitana.
Los disturbios
Escasos minutos más tarde, numerosos allegados a la víctima fatal se apersonaron en el lugar de la disputa y ocasionaron severos disturbios, tras incendiar dos micros, que eran propiedad del hermano de la oficial ayudante. Por tal razón, los policías que llegaron después al escenario de la contienda resolvieron dispersar a estos revoltosos, al realizar una serie de disparos con municiones antitumulto.
Mientras tanto, los parientes de Sánchez, que habían sido reducidos por varios habitantes del barrio, fueron conducidos a la comisaría 1ª del distrito y finalmente se les concedió la libertad, aunque se les informó de la inmediata apertura de un expediente en su contra por “Portación ilegal de arma de guerra”.
Intervino en la causa penal, que preventivamente fue caratulada “Homicidio”, la doctora Luisa Pontecorvo, fiscal en turno perteneciente a la Unidad Funcional N° 3 de los tribunales de la jurisdicción, quien decidió convocar a los miembros de la Gendarmería Nacional Argentina (G.N.A.) para llevar adelante diversas pericias en el sitio de la reyerta, determinándose que el fallecido presentaba un certero impacto de bala en la región torácica.
Con información de Crónica.

