El asesinato a tiros de Isaías Benjamín Rivas, de apenas 10 años, expuso la crudeza del narcotráfico en Mendoza. El pequeño perdió la vida este lunes durante la madrugada después en un ataque armado perpetrado por una banda narcocriminal en la localidad de Los Corralitos, departamento de Guaymallén.
La víctima se encontraba en la puerta de su domicilio del Loteo Jofré junto a familiares, buscando mejor señal de Wifi y esperando un pedido de comida, cuando la tranquilidad de la noche se vio interrumpida por una ráfaga de disparos.
Fuentes cercanas a la investigación relataron que el ataque fue ejecutado por al menos cinco individuos que se movilizaban en dos vehículos, uno gris y otro negro. En uno de los rodados viajaba una mujer con detención domiciliaria. Así lo declararon los principales testigos de la causa durante la madrugada, quienes aportaron nombres y apellidos. Cuatro de esos sospechosos ya están tras las rejas.

Los agresores, fuertemente armados, portaban tres pistolas calibre 9 milímetros y un subfusil, agregaron. En el momento de la sorpresiva agresión, Isaías se encontraba acompañado por su tía, el novio de esta y otros familiares cuando uno de los proyectiles impactó fatalmente en su pecho.
Una de las principales hipótesis del caso sostiene que el sangriento episodio está vinculado principalmente a una venganza por operativo antidrogas realizado en diciembre de 2023 en el barrio San Vicente III, en una casa de calle 9 de Julio, esquina con otra calzada que no tiene nombre.
Así también lo sospechan los efectivos de la División Homicidios de Investigaciones. De todas formas, no descartan que hechos recientes también motivaron la reacción de la organización. En un principio, por la declaración de una testigo, se habló de una pelea laboral entre familias por una tijera de podar. Sin embargo, ese relato presentó fisuras y “claramente” tuvo una intención de desviar el conflicto que reinaba en la zona.
Del procedimiento del año pasado, trascendió que la Policía contra el Narcotráfico (PCN) desarticuló una red criminal en el Barrio San Vicente III, resultando en la detención de Marcos Gabriel Pérez Cisterna (23), Rodrigo Oscar Estrada Frede (24) y Melisa Magali Muñoz Figueroa (24). Esta última joven se encontraba con detención domiciliaria y sería una de las sospechosas del hecho de sangre.
El procedimiento, ordenado por el Juzgado Federal N°3 a cargo de Marcelo Garnica, había permitido el decomiso de más de 160 gramos de cocaína, diversas armas de fuego -incluyendo una pistola ametralladora y una Glock-, más de 100 cartuchos de diferentes calibres (principalmente calibre 45, 32, 380, 9mm), una suma de dinero que superó los 1.200.000 pesos, una moto, elementos de corte y fraccionamiento, una balanza de precisión, 20 blister de pastillas paracetamol y keterolac (para el estiramiento de la sustancia) y hasta un cuaderno con anotaciones.
La investigación del homicidio de Isaías Benjamín Rivas, el niño de 10 años asesinado en Guaymallén, reveló que el hecho de sangre podría estar vinculado a un importante operativo antidrogas realizado en diciembre del año pasado en el Barrio San Vicente…
Los pesquisas detuvieron durante la madrugada al primero de los principales sospechosos del asesinato de Isaías a Nahuel Agustín Pérez Cisterna, de 27 años y hermano de Marcos Gabriel. Fue capturado por la División de Investigaciones pasadas las 3, cuando las autoridades judiciales (tanto la fiscal como un juez de turno), solicitaban y autorizaban allanamientos nocturnos para acelerar la instrucción. Al momento de la medida, no encontraron armas de fuego.
Además de la captura de Pérez Cisterna, quien es señalado como el jefe de la banda, los sabuesos policiales tenían identificados a otros sospechosos. “Por lo menos, son cuatro personas más las que participaron de este ataque”, detalló un pesquisa consultado por este diario. Con el paso de las horas, también fueron capturados.
Los nuevos arrestados fueron de los hermanos Octavio Nahuel (19) y Maximiliano Leonel Figueroa (23) y Melisa Muñoz Figueroa, de 25 años, quienes fueron apresados en los barrios Evelyn, Fuerza y Progreso y en el San Vicente III, donde secuestraron un celular Iphone que llevaba la mujer.
En esa misma línea está direccionada la instrucción de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien analizaba la imputación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por el concurso premeditado de tres o más personas, calificación que prevé prisión perpetua.
La captura de Nahuel Pérez Cisterna se produjo en medio de un clima de alta tensión social, que derivó en graves incidentes cuando vecinos y familiares de la víctima, en un acto de indignación, incendiaron la vivienda de uno de los presuntos responsables del crimen. Previamente, habían disparado contra las viviendas intentando vengar la muerte de la criatura.
El fuego requirió la intervención de Bomberos Voluntarios de Guaymallén, quienes, pese a controlar las llamas, no pudieron evitar la pérdida total de la propiedad. Durante el operativo, efectivos policiales debieron custodiar el perímetro ante la hostilidad de los vecinos, quienes, consumidos por la ira, arremetieron contra los bomberos.
Con información de El Sol.

