Un nuevo caso de femicidio conmociona a la provincia de Salta. Edith Antonia Román, una joven wichí de 17 años, fue encontrada brutalmente asesinada en una zanja del paraje La Gracia. La autopsia confirmó signos de abuso sexual, traumatismos y asfixia por sumersión como causa de muerte.
El crimen de la adolescente indígena, hija del cacique de la Comunidad Betania, Reinaldo Román, ocurrió el viernes 13 de diciembre y por él hay cuatro sospechosos detenidos, entre ellos un menor de 15 años que quedó a disposición del Juzgado de Menores. Edith era perteneciente a la comunidad San Anselmo, en Santa Victoria Este.
La noticia del hallazgo del cuerpo de la menor se conoció alrededor del mediodía del viernes. Según el relato de su padre, dos vecinos de la comunidad llegaron a avisarle que había sido encontrado un cuerpo en una laguna del paraje La Gracia, a poca distancia de su hogar. Cuando el hombre llegó al lugar, confirmó con dolor la peor de las sospechas: el cadáver era el de su hija.
“Encontramos su cuerpito tirado (en) un canal ahí, cerca de la comunidad, con agua, (…) lo habían arrastrado y lo han tirado en ese lugar, en esos pozos llenos de agua”, expresó Román al medio Salta/12.
El informe preliminar de la autopsia reveló detalles macabros sobre el crimen. Además de los traumatismos en su cabeza y cuerpo, la joven presentaba signos claros de abuso sexual. La causa de su muerte fue asfixia por sumersión.
“Será una triste historia para mí y estaré en la lucha junto a los caciques de cada comunidad (…) Voy a pedir justicia”, sostuvo el padre de Edith Antonia Román, tras la conmoción por el femicidio de su hija. La joven vivía con su hermana Berenice en San Anselmo
Reinaldo relató que el 12 de diciembre, alrededor de las 20, Edith salió junto a una prima de 20 años hacia la Comunidad La Estrella, donde participaron de una reunión con otras personas.
A las 4 de la madrugada del 13 de diciembre, la prima de Edith se retiró junto con su novio, pero la joven decidió quedarse con un grupo de varones. Esta información resultó crucial para la investigación, ya que la prima pudo identificar a cuatro hombres que habrían permanecido con Edith durante las últimas horas de su vida. A raíz de su testimonio, Reinaldo denunció a los sospechosos ante la policía.
“Son todos familia”, comentó Reinaldo respecto de los involucrados en el asesinato. Además, explicó que Edith había sufrido maltrato constante por parte de sus propios parientes. “Falleció, fue asesinada. Hoy pasó esto, pero ya la venían siguiendo, golpeando, pegando, a veces llegaba llorando”, aseguró.
El domingo, cuando Reinaldo fue a retirar el cuerpo de su hija en la ciudad de Orán, un policía le informó que los presuntos responsables ya estaban detenidos: “Voy a seguir en lucha para que estas personas estén tras las rejas”.
Según el Ministerio Público Fiscal, el ataque ocurrió en la madrugada del 13 de diciembre, tras una reunión en la que Edith permaneció con varios jóvenes. Una prima de la víctima, testigo clave, reveló que Edith se quedó con los agresores luego de que ella se retirara con su novio.
Este testimonio fue fundamental para identificar a los sospechosos. Durante los operativos de investigación realizados por la Unidad de Investigación GAP Tartagal, se descubrió que uno de los detenidos presentaba lesiones que coinciden con rasguños, lo que sugiere que Edith intentó defenderse.
El fiscal Gonzalo Ariel Vega asumió la causa y, con el apoyo de la Brigada de Investigaciones, avanzó en la recolección de pruebas y testimonios, lo que permitió corroborar los detalles del crimen.
A la fecha, cuatro personas están detenidas, entre ellas el menor de 15 años, quien quedó bajo la órbita del Juzgado de Menores. Los tres adultos continúan arrestados y se espera que presten declaración en los próximos días ante la Justicia.
Con información de Crónica.

