Un joven, de 18 años, fue asesinado por un individuo, quien le disparó un balazo en el rostro en una pelea que ocurrió porque la víctima habría intentado entrar a una fiesta promocionada en redes sociales, en un suceso registrado el domingo en el sur de la Provincia de Buenos Aires. El autor del crimen fugó, aunque horas más tarde resultó detenido por los investigadores.
El muchacho que murió en el ilícito fue identificado como José Agustín Quiñones.
De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el hecho se produjo en la madrugada del domingo cuando el joven y varios de sus amigos pretendieron acceder a la reunión, que se concretaba en un predio, situado en las cercanías del cruce de Berutti y Jacarandá, en el denominado Barrio San Esteban.
Trascendió que, a raíz de este motivo, se generó en el lugar una disputa, oportunidad en la que un sujeto, que se asegura que se hallaba dentro del terreno, extrajo un arma de fuego y, de inmediato, atacó a Quiñones, quien, a pesar de estar herido, alcanzó a caminar varios metros, hasta que cayó sin vida.
Al ser alertados de lo acontecido, los integrantes del destacamento de la localidad de Los Pozos arribaron al escenario de la reyerta y observaron el cuerpo de la víctima, que yacía tendido boca abajo.
Graves heridas
Peritos de la Policía Científica, al ser convocados por las autoridades de la Justicia, revisaron luego al occiso y entonces lograron determinar que presentaba un certero impacto de bala en la región del rostro, estimándose que el joven habría sido agredido mediante la utilización de una pistola nueve milímetros, ya que, al requisar el escenario del crimen, fueron incautadas vainas de un arma del mencionado calibre.
En tanto, los servidores públicos de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de la zona, basándose en los datos aportados por testigos de la pelea, realizaron diferentes procedimientos para capturar al sospechoso, a quien finalmente apresaron en una vivienda ubicada en calle Arribeños al 5100, casi en la esquina con Pujol, en el oeste del Gran Buenos Aires, certificándose que era un muchacho, de 22 años.
Se afirma que algunos allegados a Quiñones se apersonaron en el escenario del asesinato y ocasionaron serios desmanes.
Intervino en la causa penal, que preventivamente fue caratulada “Homicidio”, la doctora Norma Pippo, fiscal en turno de la Unidad Funcional Descentralizada N° 2 de los tribunales de la jurisdicción.
Con información de Crónica.

