Un ladrón murió y otros dos fugaron ilesos, luego de un tiroteo que mantuvieron al pretender robar en la vivienda de un oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y mientras utilizaban de “escudo humano” a la esposa del funcionario, quien se desempeña en la fuerza de seguridad de la Ciudad. El violento episodio se registró este lunes, en el sur del territorio bonaerense, y los hampones venían de llevar adelante un raid delictivo en el vecindario.
El hecho se produjo en horas de la madrugada cuando una oficial primero de la Policía de la Ciudad, de 43 años y destinada en la Dirección de Alcaidías de la institución, arribó en un vehículo a su finca, situada en calle 433, entre 140 y 141, oportunidad en la que fue reducida por dos malvivientes armados, que se desplazaban a bordo de un Peugeot 206 oscuro, en cuyo interior había un tercer marginal que se desempeñaba como “campana”.
De acuerdo a lo manifestado por los informantes, dichos sujetos, con la mujer como “escudo”, ingresaron al domicilio, pero la situación había sido advertida por su marido, de 40 años y que resulta ser un subteniente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Trascendió que el hombre se apoderó de su pistola reglamentaria Taurus nueve milímetros y se escondió en el primer piso del inmueble. Se asegura que los asaltantes pretendieron subir hasta el mencionado sector y que el oficial les impartió la voz de alto, generándose un tiroteo en la vivienda.
A raíz de tal motivo, los individuos huyeron, pero uno de ellos, que había resultado herido de bala, cayó sin vida, boca abajo, a pocos metros de la casa habitada por las víctimas.
Juan Ignacio Menucci, fiscal en turno de la Unidad Funcional N° 6 de los tribunales de la jurisdicción, se hizo cargo de las diligencias y de inmediato les encomendó a los servidores públicos de la comisaría de City Bell (10ª del distrito) y de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de la zona la realización de diferentes procedimientos para capturar a los otros delincuentes.
Peritos de la delegación local de la Policía Científica, al ser convocados por las autoridades de la Justicia, revisaron el cadáver y, entonces, lograron determinar que presentaba un total de tres impactos de bala (dos de ellos en el tórax y el tercero en la pierna izquierda); a la vez que incautaron, entre las distintas ropas, una suma de dinero y un aparato de telefonía celular.
Raid delictivo
Menucci y los efectivos policiales alcanzaron a certificar que, minutos antes, los individuos, en el Peugeot 206, habían despojado de un celular a un motociclista, de 23 años, en calle 495, entre 6 y 7; y que habían asaltado y agredido a culatazos en la cabeza a un teniente primero, de 42 años y de la Superintendencia de Seguridad Vial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la calle 13C al 1300, entre 461 B y 461 C.
Basándose en las pruebas que fueron aportadas al expediente, Menucci y los funcionarios de la Auditoría General de Asuntos Internos (A.G.A.I) del ministerio de Seguridad bonaerense opinaron que el subteniente actuó en legítima defensa. En forma preventiva, esta causa penal se mantiene caratulada “Homicidio en ocasión de robo”.
Con información de Crónica.

