Una discusión entre una pareja de jóvenes padres desembocó en el asesinato que conmocionó este viernes al oeste de la localidad mendocina de Godoy Cruz y a toda la provincia. Exequiel Alexander Ponce Romero (31), alias Cepillo, fue ultimado de una puñalada por su pareja, María Fernanda Vargas Terrera (29), quien cursaba un embarazo de nueve meses de gestación.
La primera versión que obtuvieron los detectives en la escena fue que ambos estuvieron discutiendo durante las horas previas y también habían protagonizado fuertes peleas en los días anteriores en su domicilio del barrio Sarmiento.
Esa versión señala alrededor de la 1.20 se produjo un nuevo cruce entre ellos y que Ponce tomó por la fuerza a Vargas. Acto seguido, agrega, le tapó la boca y le presionó el cuello. Fue en ese instante cuando la muchacha alcanzó a tomar un cuchillo tipo Tramontina y le propinó a su cónyuge una puñalada en el pecho, que resultó letal.
Pese a que Ponce fue cargado al vehículo particular de un vecino y trasladado al Hospital El Carmen, nada pudieron hacer los médicos de ese centro asistencial para salvarle la vida.
Cuando los policías llegaron al teatro del hecho, dieron con el cuchillo de mango celeste que estaba cubierto en sangre y también secuestraron los celulares de Ponce y Vargas, elementos que serán sometidos a los peritajes correspondientes.
Luego del episodio, cuando los profesionales asistieron a la Vargas, verificaron que presentaba escoriaciones y moretones de reciente y vieja data en brazos, piernas y el rostro. Por eso, la investigación sostiene que venía sufriendo una situación de maltrato desde hace tiempo, con varias denuncia de violencia de género de por medio.
Por eso, la instrucción que lidera el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello apunta a un caso de legítima defensa, ya que la vida de Vargas se encontraba en peligro y eso provocó que debiera hacer uso del arma blanca con la que le quitó la vida a su novio, de acuerdo con la hipótesis que manejan los pesquisas del caso.
En tanto, entró en trabajo de parto momentos después del hecho, mientras era entrevistada por los funcionarios policiales y judiciales. Debido a que presentaba contracciones y dilatación, debió ser trasladada de urgencia al Hospital Lagomaggiore, con consigna policial.
Así, pasadas las 17, Vargas continuaba en trabajo de parto en una habitación del segundo piso de ese nosocomio del oeste de Ciudad. Se trata del cuarto hijo de la pareja que protagonizó el dramático caso.
Con información de El Sol.

