Los días pasan y más datos se suman a la causa que investiga el trágico desenlace de Lin Shan, el comerciante chino de 46 años que fue asesinado tras recibir cinco disparos el pasado martes, en pleno oeste de Neuquén capital. En las últimas horas trascendió que la víctima también estaba armada.
La información explica que Shan al momento del ataque también tenía un arma. Además, se pudo establecer que tenía permiso legal para tenerla.
Respecto al avance de la investigación, a cargo del fiscal Andrés Azar y la asistente letrada Carolina Gutiérrez, en las últimas horas se continuaron con las entrevistas a comerciantes chinos y personas que conocían a la víctima.
A esta hora se sostiene la hipótesis de que el atacante fue un solo hombre, que huyó de la escena a pie.
La principal hipótesis direcciona a los investigadores a un posible crimen por encargo, con un autor material y otro u otros intelectuales.
El material recolectado tampoco descarta que exista algún contexto económico que haya motivado el crimen.
En el auto marca Honda, que quedó detenido con el cuerpo de Shan sobre la calle Los Loros, del barrio Almafuerte, se pudieron recuperar 4 de los 5 proyectiles que el tirador efectuó desde el lado izquierdo cuando el comerciante intentaba huir.
En el cuerpo de Shan se identificaron 11 orificios de balas, todos provocados por 5 disparos a quemarropa. Uno de los balazos ingresó por el hombro y causó varios orificios en su recorrido.
Todos los disparos fueron efectuados por una pistola 9 milímetro que el atacante habría escondido en una bolsa, según detalló uno de los videos analizados.
El comerciante, propietario del supermercado «Long Self» ubicado sobre la calle Lago Viedma, tenía lesiones en la cabeza, el mentón, la zona de la tráquea, cuello y hombro.
Con información de Río Negro.

