Un motochorro murió y otro alcanzó a escapar, luego de tiroteos que mantuvieron con un oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y con un suboficial retirado de la Policía Federal, cuando pretendió robarle una motocicleta al primero de ellos. El suceso se registró este viernes en el oeste del conurbano bonaerense y las autoridades procuran averiguar el paradero del sospechoso prófugo.
El hecho delictivo se produjo en las últimas horas de la tarde del viernes, cuando un oficial subayudante, quien se hallaba franco de servicio y vestido de civil, se desplazaba, junto a su hermano, de 15 años, a bordo de una moto marca Honda GLH de 150cc.
Según lo manifestado por los informantes, al arribar al cruce de Brasil y Terrada, en San Justo, aparecieron en escena dos individuos, quienes circulaban en una moto Honda Tornado roja, de 250cc. Allí los amenazaron con armas de fuego a ambas víctimas, exigiéndoles la entrega del rodado.
En tanto, trascendió que el oficial, quien se desempeña en un Comando Patrulla (C.P.), decidió ofrecer resistencia a ser desvalijado y, luego de extraer su pistola reglamentaria Bersa Thunder nueve milímetros, se enfrentó a disparos con los atacantes.

Con rapidez, los asaltantes escaparon en la moto Honda Tornado, pero a pocos metros también mantuvieron un tiroteo con un sargento 1° retirado de la Policía Federal, quien reside en el mencionado vecindario y que había advertido la maniobra de los sospechosos.
Unos momentos después, los uniformados del Comando Patrulla (C.P.) local, al ser avisados de lo acontecido por un llamado al 911, comenzaron a rastrillar las calles del barrio y entonces, al llegar a la esquina de Centenera y Parral, observaron el cuerpo sin vida de uno de los «motochorros», que yacía tendido en el pavimento.
Intervino en la causa penal la Unidad Funcional Temática de Homicidios de los tribunales de la jurisdicción, cuyas autoridades resolvieron convocar a integrantes de la Policía Científica para la realización de diversas pericias, oportunidad en la que lograron determinar que el fallecido presentaba al menos cuatro certeros impactos de bala en distintas partes del cuerpo.
En tanto, los servidores públicos, de la comisaría 1ª Noroeste del distrito, llevan a cabo diferentes procedimientos en esa zona, para averiguar el paradero del otro delincuente, quien se presume que consiguió huir ileso.
Hasta el momento, las distintas pruebas obtenidas en el expediente por los investigadores de la Justicia demuestran que los policías obraron en legítima defensa ante el accionar de esos asaltantes.
Con información de Crónica.

