En medio de profundas muestras de dolor, sepultaron este domingo los restos de Tranquilina Contreras, la mujer de 72 años atacada salvajemente por su esposo, Alfonzo Agüero (78), el pasado miércoles y que le provocaron la muerte en la tarde del viernes, en la ciudad de Santiago del Estero.
Los restos de Tranquilina habían sido velados durante la noche del sábado y ayer sus restos fueron depositados en el cementerio, mientras sus hijas y nietos, solo esperan que se haga Justicia y no querrían ningún beneficio para su padre, el femicida.
La familia de la mujer, que habría vivido un calvario durante años en su vivienda de calle Santa Rosa y Dr. José María Corvalán del barrio Santa Lucía, ya dio el primer paso y se constituirá como querellante en la causa, representados por el Dr. Franklin Moyano.
A través del letrado que hoy mismo realizaría una serie de presentaciones, las hijas de la víctima ya habrían manifestado su decisión de rechazar cualquier tipo de beneficio para el acusado (arresto domiciliario), sino que querrían verlo preso en una comisaría o centro de detención, pese a su avanzada edad.
El femicidio de Tranquilina Contreras habría quitado el velo a una historia de violencia de décadas y que no habría tenido a la mujer como única víctima, sino también a las hijas, sobrinas y nietos.
Cansados de las situaciones de violencia constante, la familia querría que Agüero permanezca detenido lejos de la casa familiar, donde residen todos en un mismo terreno, por lo que fueron testigos de numerosos hechos de violencia previos.
El acusado, quien ya salió de Terapia Intensiva, pero continuaba internado en un centro de salud privado de esta ciudad, habría admitido que él «mató» a su esposa con absoluta frialdad.
No es todo. Habría admitido que en cierto modo «planeó» el ataque, ya que habría deslizado que la asesinó golpeándola en la nuca con un palo que «había preparado».
Alrededor de las 6.30 del miércoles se produjo una discusión entre la pareja, aparentemente por la reprimenda de la mujer hacia el perro del acusado. Ello derivó en el brutal ataque de Agüero que la golpeó en su cabeza provocándole severos traumatismos de cráneo que a la postre le causaron la muerte 48 horas más tarde.
Él, creyéndola muerta, ingirió soda cáustica intentando quitarse la vida, pero fue asistido y trasladado al Regional, donde lograron estabilizarlo.
La fiscal del caso, Dra. Cecilia Gómez Castañeda, aguarda que los forenses examinen al acusado para determinar si está o no en condiciones de prestar declaración de imputado por el femicidio de Contreras.
Con información de El Liberal.

