Carlos Alberto Zalazar tenía 29 años y vivía con su hermana y su madre en un pasillo al Garzón al 1200 bis, en la localidad santafesina de Empalme Graneros. El viernes a la madrugada se peleó con un vecino al que le dicen “Chelo” y que trabaja de changarín en el Mercado de Productores. La pelea fue a cuchillo y los dos, según contaron testigos, estaban armados. Zalazar resultó herido en el tórax y el cuello y murió este domingo. Los familiares de la víctima cuentan que fue a causa de una disputa que arrastraban desde un tiempo atrás. Para la Fiscalía, la causa de ese enfrentamiento aún no está aclarada.
El joven fallecido trabajaba como ayudante de albañil. En el barrio arriesgan que tal vez Chelo estaba tomado, le reclamó algo a Zalazar y esto generó la pelea. O creen que se trató de una reacción del agresor por motivos que aún no se conocen. Para la Fiscalía, el crimen fue el resultado de una pelea que desató por un conflicto aún no aclarado. En la cuadra de Garzón al 1200 bis, en tanto, comentan que el desencadenante puede encontrarse en una serie de robos que se registraron en el barrio en los últimos días.
“El chico trabajaba de albañil y no molestaba a nadie. No sé qué pasó pero Carlos no tenía nada que ver con el narco ni la pelea fue por eso. Yo con la persona que lo mató no me hablo y el chico muerto vivía hace mucho con la familia en ese pasillo. Al lado vive el que lo mató”, sostuvo una familiar de la víctima. En la investigación a cargo del fiscal Adrián Spelta tienen acreditado que el hombre señalado como el atacante cuenta con antecedentes penales y salió de la cárcel de Coronda en estos días. Se cree que se encegueció por algo y mató a Zalazar. El viernes la casa de Chelo fue allanada pero no lo encontraron.
El pasillo en el que vivía Zalazar tiene unos veinte metros de largo. Hay algunas viviendas precarias, otras derruidas y abandonadas. En una de esas casillas, dicen los vecinos, funcionó durante un tiempo un búnker de venta de drogas. En el frente de esa construcción que ahora es una tapera de ladrillos vistos se ven marcas de disparos. Entre otras viviendas construidas con chapas, maderas y algunos ladrillos rotos, la única casa del pasillo que se aprecia en condiciones es donde vivía Zalazar junto a su hermana y su madre.
El viernes a las 5 de la mañana Carlos Zalazar estaba en la entrada de un pasillo contiguo al suyo. Toda la cuadra escuchó los gritos y algunos vieron lo sucedido. Contaron que tanto la víctima como su contrincante iniciaron una pelea a cuchillo en la entrada.
Algunos vecinos vieron a la víctima con un arma blanca en la mano: “Era como una lanza corta que en la punta tenía un cuchillo atado”, describió una vecina. En tanto que Chelo empuñaba una cuchilla, al parecer de hoja ancha. Los hombres se enfrentaron cortos minutos y entre gritos y pases de filos los dos se hirieron. A Zalazar los cortes se le marcaron en el costado izquierdo del tórax y la parte derecha del cuello. Chelo huyó herido en el pecho y el tórax.
Zalazar quedó tirado en la vereda. Sus vecinos y familiares lo llevaron hasta el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, adonde llegó gravemente herido y quedó internado. El fiscal Spelta ordenó a los efectivos de la Agencia de investigación Criminal que les tomaran declaraciones a los familiares directos y a conocidos de la víctima y relevaran cámaras en el lugar. Las armas usadas en la contienda no se encontraron.
Para la familia de Zalazar, Chelo es “un hombre difícil que parece que tiene antecedentes. No se da mucho en el barrio y desapareció desde el mismo viernes”. “No sabemos por qué lo atacó”, aseguraron a este diario.
Otros vecinos de esa cuadra de Empalme Graneros dijeron que la víctima había tenido algunos roces por robos recientes en el barrio. “Este chico que murió tenía problemas. No sabemos si estuvo preso o no, lo que sí es que hace un tiempo que venía robando en las casas del pasillo donde vive Chelo. Ahí robó heladeras, cocinas, materiales de las viviendas que estaban para alquilar. Además iba de rastrero (en alusión a quienes roban cosas menores) y te robaba lo que había. Se tomaba un par de pastillas y salía a robar. Me contaron que Chelo salió a defender al pasillo y le dijo al pibe que dejara de rastrear, que se fuera. El pibe le mostró una especie de cuchillo que tenía y Chelo salió con otro cuchillo y se enfrentaron”, aseguró un vecinos. Otra vecina deslizó: “Varias veces le dijeron que fuera a robar a otro lado, pero el insistía con robar a los vecinos”.
Así, mientras que la familiar de Zalazar habla de una pelea a la que no le encuentran sentido, algunos conocidos dijeron que Zalazar tenía malas actitudes “El Chelo está herido. Es un buen muchacho que se cansó de los robos y salió a defender el pasillo. Ahora está fugado. A la casa la allanaron esta semana, pero él se fue no sabemos donde. Es una buen persona que trabajaba como cualquiera. El pibe parece que una vez muerto pasó a ser un buen muchacho, pero las cosas hay que decirlas como son, fue por los robos”, aseguró otro vecino, en medio de las distintas versiones que investiga la Fiscalía.
Con información de La Capital.

