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VIDEO | Asesinan a mazazos y degüellan a un hombre para quedarse con la casa

Un grave hecho delictivo se registró en la noche del sábado en una vivienda ubicada en Molina y Gardel, en pleno barrio Villa Igoillo, de la localidad bonaerense de San Pedro.

En ese lugar una persona de 70 años identificada como Adolfo Vallejos murió en el acto al ser atacado por al menos cuatro personas que llegaron al lugar portando distintos elementos para «apretarlo» y que devolviera la propiedad que al parecer ocupaba desde hacía un tiempo.

Vallejos presentaba golpes y un profundo corte en el cuello que le provocó un importante sangrado.

La policía, bajo la instrucción de la fiscalía 11, trabajó de inmediato y logró detener a cinco personas, entre ellas el autor intelectual del hecho. Este último fue identificado como Ricardo «Ricky» Ontivero, un vecino de 47 años conocido en el barrio también.

Los demás detenidos son quienes habrían provocado el asesinato, Juan Juárez de 43 años, Matías Thaiel de 24, Carlos Martínez de 60 y Jesús Montaldi de 27 años.

Policía Cientifica trabajó en el lugar y levantó todo tipo de pruebas, como manchas de sangre, vestimenta y un cuchillo que podría haber sido el que los atacantes utilizaron para degollar a la víctima.

Según se supo tras ser atacado, Vallejos fue asistido por varios vecinos que convocaron al servicio Same y la Policía. El hombre alcanzó a ser llevado al hospital pero ya era tarde, las lesiones originadas le provocaron la muerte en el acto.

Pidió ayuda y murió desangrado

‘Vamos a darle, vamos a darle’, se escuchó gritar cerca de las 19.15 en el acceso al terreno donde estaba la vivienda del hombre de 70 años que fue asesinado. La autopsia que le practicaron podría certificar que su muerte se produjo por un golpe letal en su cabeza y que terminó de desangrarse producto del corte que presentaba en el cuello. Esa fue la primera línea que trazaron los médicos que observaron el cadáver porque había un hundimiento en la frente y sangre que bañaba el rostro completo.

La casa de Vallejos en el fondo del amplio terreno de Molina y Gardel fue escenario del crimen. Foto: La Opinión.

Ricardo Ontiveros y los cuatro contratados para desalojar el lugar atravesaron la puerta de chapa y fueron directo al objetivo. Ahí empezaron los gritos de pedido de auxilio. Eran desgarradores. De ahí en mas el silencio y la salida de los asesinos que dejaron tendido el cuerpo de Adolfo Vallejos en el umbral del amplio terreno en el que disputan posesión y propiedad con abogados de por medio.

Su historia es conocida por los vecinos, su salud estaba delicada y hasta la joven que junto a sus hijos lo acompañaban estaba ausente en el anochecer del sábado. Marilín Molina había viajado a San Nicolás y en su celular estaba los mensajes de Adolfo. La joven remarcó que conoce a Vallejos desde hace años y que se había construido una habitación en el terreno que él le había prometido dejarle como legado.

Marilín Molina y su madre llegaron al lugar para reclamar la propiedad que tramitaba una posesión con un conocido abogado sampedrino. Foto: La Opinión.

Según refieren los vecinos Vallejos había sido inquilino de Ontiveros, la propiedad cursaba como otras que posee la familia, el trámite de una posesión y escrituración. En un momento dejó de pagar y comenzaron los problemas porque el presunto propietario supo que el hombre también había iniciado trámites para poder escriturar a su nombre.

Hubo amenazas reiteradas, algunas de ellas están en el celular de la victima que ya tiene en sus manos la fiscalía. Una hermana y una sobrina de Vallejos llegaron a lugar desde la zona de Pilar. El hombre no había tenido contacto con sus familiares durante muchos años pero últimamente paneaba reencontrarse con sus hijos en Canadá. Allí viven sus descendientes y era misión de la justicia encontrarlos para anoticiarlos sobre lo sucedido.

El predio ocupa casi un cuarto de manzana y además de la vivienda de Vallejos y la habitación de Marilín tiene dos departamentitos. En uno de ellos fue detenido uno de los asesinos. Foto: La Opinión.

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Ese lugar estaba destinado para una placita hace años”, sostuvo una vecina que vive desde hace más de treinta años en la zona. Uno de los asesinos ocupa uno de los departamentitos que Ontiveros construyó en el mismo predio. Son dos puertas contiguas y por allí ingresaron una vez perpetrado el hecho hasta que llegó la policía y la instructora judicial impartió la orden de dejarlos en calidad de detenidos. Se trata de Carlos Martínez, el hombre de 62 años. “Un machete, una maza y dos cuchillos”, informa con precisión una fuente que los vio minutos antes de que ingresaran a la vivienda de Vallejos.

El departamento que ocupaba uno de los asesinos y cuya propiedad se atribuye Ontiveros. Foto: La Opinión.

La cercanía del lugar con la nueva terminal, el barrio que los empresarios de capitales chinos prometieron costruir y el pavimento le otorgaron a toda la zona un valor inmobiliario inesperado. Y ese es el motivo de la disputa: hace un tiempo, Vallejos fue a la Municipalidad y advirtió que los trámites de los Ontiveros no estaban concluídos y comenzó a tramitar la posesión. La noticia circuló y así aparecieron los interesados en impedirlo. Un conocido abogado, con frondosa experiencia y contactos para detectar personas mayores con propiedades que no cuentan con toda su documentación estuvo acompañando estos trámites. Por ahora, aunque su nombre es muy conocido, la joven que pretende hacer valer sus derechos sobre ese cuarto de manzana sólo lo pronuncia como garante de las gestiones.

Con información de San Pedro Informa y La Opinión.