Una mujer de 78 años fue asesinada por su pareja la mañana de este miércoles en su casa de Guaymallén, en Mendoza. La víctima, de origen chileno, fue identificada como Linda Suárez.
El hombre, individualizado como Juan Antonio Moraga (79), intentó quitarse la vida, pero fue rescatado por un hijo que llegó hasta la escena. Fue trasladado al Hospital Central en grave estado y quedó internado con custodia policial.
La primera hipótesis sostiene que podría tratarse de un pacto suicida que salió mal, ya que ambos tenían problemas de salud y estaban bajo tratamiento psiquiátrico, según lo que relataron sus familiares.
La información indica que todo comenzó antes de las 11 en un domicilio del barrio Fe y Esperanza, en El Bermejo.
Hasta ese lugar llegó un nieto del matrimonio que se encontró con una escena dantesca: su abuela estaba en una cama, sin vida y con cortes en el cuello; mientras que su abuelo se hallaba tendido el piso con lesiones de arma blanca en una muñeca y se estaba desangrando.
Rápidamente, el joven se comunicó con la línea de emergencias 911 para alertar sobre la situación, por lo que policías y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) se desplazaron hasta ese sector.

Al mismo tiempo se le dio intervención a la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien, debido a las características del hecho, activó el protocolo de femicidio y se trasladó al teatro del hecho.
En la vivienda también había un principio de incendio en una mesa, que fue controlado sin complicaciones, y se intenta establecer si fue provocado intencionalmente por el anciano, explicaron fuentes policiales.
Con la llegada del personal del SEC, un médico confirmó el deceso de la mujer, quien presentaba dos heridas cortopunzantes en el cuello, provocado con la misma arma blanca que utilizó su marido para autolesionarse.
Los profesionales de la salud le realizaron las primeras curaciones al hombre en la escena y luego lo trasladaron en ambulancia hasta el citado efector público de Ciudad.

Por su parte, durante una entrevista con el personal policial un hijo de la pareja, de unos 50 años, aseguró que no sus padres no tenían una relación conflictiva y descartó una situación de maltrato o violencia de género.
Además, agregó que ambos tenían problemas de salud física y mental, que se había agravado en el último tiempo. Por ese motivo, estimó que podrían haber pactado un suicidio entre ambos, de acuerdo con la información.
Más allá de esos dichos, los detectives continúan con los trabajos en el lugar bajo las directivas de la fiscal Ríos y no se descartan otras hipótesis.
También se aguarda por los trabajos de rigor del perito del Cuerpo Médico Forense (CMF) y de la Policía Científica, para comenzar a reconstruir el hecho con mayor claridad.
Con información de El Sol.

