Vicente Sabino Gatica tenía 51 años, era empleado municipal y gran parte de su vida la dedicaba al Club Deportivo La Arboleda, en Mendoza, la institución del barrio donde vivía junto a su familia y de la cual era vicepresidente.
El domingo por la tarde, después del partido que su equipo disputó como visitante frente a Villa Bastías y ganó 1 a 0 por la quinta fecha de la Liga Tupungatina, se produjo un enfrentamiento entre hinchas que desembocó en la muerte del dirigente.
La información policial sostiene que Gatica recibió dos piedrazos: uno en el pecho y otro en la cabeza. Todo fue mientras intentaba calmar los ánimos entre ambas parcialidades, justamente para evitar que alguien resultara herido.
Luego de la agresión, el hombre fue trasladado al Hospital Las Heras, donde falleció minutos después de ingresar a la guardia. Al parecer, sufrió un paro cardiorrespiratorio y se investiga si fue producto de las heridas que le produjeron el impacto de los proyectiles, explicaron fuentes consultadas.
La causa quedó a cargo del fiscal del Valle de Uco Jorge Quiroga, quien dispuso que el cadáver sea trasladado al Cuerpo Médico Forense (CMF), en Ciudad, para que le practiquen la necropsia y así establecer con certeza la causa del deceso.

Más allá de eso, a través de las testimoniales que se recepcionaron la noche del domingo, tres hinchas de La Arboleda quedaron identificados como los posibles autores de los piedrazos que recibió Gatica.
Los sospechosos no sólo son fanáticos del mismo equipo del que era dirigente el fallecido, sino que también son vecinos del barrio La Arboleda. Todo quedó entre conocidos.
El representante del Ministerio Público optó por no tomar medidas privativas de la libertad sobre el trío de presuntos agresores, debido a que aguardarán por el resultado de autopsia y otras medidas que se iban a realizar la mañana de este lunes.
Incluso, a partir de las 9 el fiscal y personal de la Policía Científica iban a continuar con los peritajes en la escena, ubicada a unos 30 metros del ingreso a la cancha de Villa Bastías. Durante la noche y la madrugada ese sector se encontraba precintada y custodiada por uniformados.
Sin garantías de seguridad
Desde hace tiempo, los dirigentes de la Liga Tupungatina optaron por dejar de contratar personal policial para hacerse cargo de la seguridad en los encuentros futbolísticos de la primera categoría. Quizás, con el objetivo de reducir los costos para los equipos, sólo se le paga a un guardia de alguna empresa de vigilancia privada.
En algunas ocasiones, hasta suelen ser los propios integrantes de las comisiones directivas de los clubes quienes se encargan de velar por la seguridad de los hinchas que asisten a los partidos. Aunque en esos casos el evento generalmente termina suspendido por las fuerzas de seguridad, en caso de que tomen conocimiento sobre la situación.
En el cruce que disputaron el domingo Villa Bastiás contra La Arboleda, en lo que fue la última fecha de la Zona A, por la fase inicial del torneo, sólo contó con la presencia de un vigilante privado.
Entre las facciones de ambos equipos, no había más de 30 o 40 fanáticos, señalaron fuentes policiales. Pero, pese a la escasa concurrencia, las medidas de seguridad no fueron suficientes.

Fue así que cuando finalizó el partido, minutos antes de las 19, se produjo un enfrentamiento cuando la parcialidad de Villa Bastías se retiraba del predio.
Al parecer, algunos hinchas comenzaron a arrojar piedras y hubo un intercambio de proyectiles. Fue en ese instante cuando Gatica se interpuso en medio de las dos hinchadas con el objetivo de apaciguarlas y que el evento finalizara en paz.
De acuerdo con la reconstrucción, cuando Gatica regresaba de hablar con los fanáticos de Villa Bastías, recibió un piedrazo en el pecho y otro en la cabeza, por lo que terminó desplomado en el suelo.
Hasta ese lugar llegaron sus hijos, quienes lo retiraron de la zona de conflicto y le realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), ya que uno de ellos es militar.
Minutos más tarde, arribaron hasta el lugar efectivos policiales y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), que lo trasladó hasta el citado nosocomio, donde finalmente falleció.
Con información de El Sol.

