Dos presuntos delincuentes que habían sido baleados por un oficial retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires murieron en un centro asistencial. El caso había ocurrido en el oeste del Conurbano bonaerense. Los pesquisas habían apresado ileso a un tercer implicado, de 17 años, mientras que un cuarto sospechoso, de 20, resultó herido.
Ambos individuos, de 32 y 21 años, perdieron la vida en el Hospital Zonal General de Agudos Simplemente Evita, situado en la localidad de González Catán.
De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los hechos comenzaron el 5 de abril pasado, en las proximidades de Ruiz de los Llanos al 4200, en Laferrere, cuando un oficial mayor retirado de esa fuerza de seguridad fue interceptado, aparentemente con fines de robo, por cuatro sujetos armados que se movilizaban en un auto negro y en un Chevrolet Corsa.
Se generó entonces un enfrentamiento armado y uno de los individuos, de 21 años, cayó al suelo, al ser alcanzado por un disparo en el estómago.
A muy pocos metros del lugar, uniformados del Comando Patrulla (C.P.) arrestaron a un adolescente, de 17 años, quien, al ver a los policías, arrojó un arma de fuego al interior de una zanja.
Momentos después, el sujeto de 32 años (con impactos de bala en el tórax y en el estómago) y otro, de 20 (con heridas en la espalda y en la pierna izquierda) fueron conducidos, en un Renault 9 negro, a una Unidad de Pronta Atención, para luego ser derivados al mencionado hospital.
Versiones sostienen que el coche presentaba impactos de bala en la luneta y en una de las puertas del lateral izquierdo. Finalmente, los heridos de 32 y 21 años murieron en dicho nosocomio. Trascendió que el policía retirado utilizó una pistola Taurus PT 24/7 Pro en el episodio.
Intervino en esta causa el fiscal Marcelo Roberto Germinaro, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Con información de Crónica.

