Una mujer de 63 años que había declarado como testigo en una causa penal que se le sigue a uno de los integrantes del clan Funes, una organización criminal de Rosario, fue asesinada a balazos en un presunto ataque sicario cometido en esa ciudad santafesina, donde también mataron a tiros a un hombre de 34 en un hecho de similares características.
La testigo muerta anoche fue identificada como María Elena González (63), quien había declarado ante la justicia por una balacera cometida el año pasado y que derivó en la desarticulación de la banda liderada desde la cárcel por Alan Elio Funes
Según las fuentes, por el crimen de González detuvieron a hombre de 27 años y nacionalidad paraguaya en un domicilio que funcionó como «búnker» de venta de drogas de la mencionada organización criminal.
La mujer fue asesinada de un balazo en la cabeza cuando se encontraba en las calles Necochea y Ameghino, del barrio La Tablada, una de las zonas en la que «Los Funes» disputan desde hace años el control territorial con otro clan, los Camino.
Según las primeras averiguaciones, la mujer estaba en la vereda cuando pasaron dos hombres a bordo de una moto y dispararon presuntamente contra la fachada de una vivienda.
Al llegar al lugar los médicos del servicio público de emergencias determinaron que la mujer murió en el acto como consecuencia de un disparo de arma de fuego que le impactó en la cabeza.
El cadáver fue trasladado al Instituto Médico Legal de la Unidad Regional II de la Policía de Rosario para la autopsia de rigor, informó hoy el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Mientras, a partir de testimonios, los policías localizaron al ahora detenido en un pasillo de Chacabuco al 4100, en la zona sur de Rosario, donde hasta hace poco funcionó un búnker de drogas asignado a Alan Funes, quien cumple una condena a 35 años de cárcel por homicidio y asociación ilícita en el penal federal de Ezeiza.
El 30 de marzo pasado 16 personas fueron imputadas con prisión preventiva por integrar una presunta asociación ilícita que tiene a Funes como jefe desde prisión, y en esa audiencia se mencionó el domicilio de Chacabuco 4100 como «punto de venta estupefacientes».
Un vocero judicial explicó que González aportó datos sobre una motocicleta y sus ocupantes acerca de una balacera ocurrida hace un año en zona sur.
Esa investigación, con el tiempo, permitió arrestar a dos personas a partir de las cuales se desbarató la banda de Funes.
La fuente consultada explicó que la mujer asesinada no era una «testigo clave» en la investigación y que no integró el Programa de Protección de Testigos.
De todos modos, aclaró que en el inicio de la pesquisa «no se descarta» que el crimen esté vinculado a esa causa y agregó que la víctima tenía antecedentes penales en la Justicia Federal.
Sin mediar palabra
En tanto, el otro homicidio también fue cometido anoche, en las calles Gutiérrez y Medici, en el sur rosarino, donde Iván Humberto Felletti (34) fue ejecutado a balazos por un otro que se bajó de un auto y, sin mediar palabra, abrió fuego en su contra, tras lo cual escapó en el vehículo que era conducido por su cómplice.
La víctima cayó al piso y los peritos forenses determinaron que presentaba al menos ocho heridas de arma de fuego en distintas partes del cuerpo que le originaron la muerte en el acto.
De la escena del crimen fueron secuestradas 10 vainas servidas y el cadáver del hombre fue traslado para la autopsia de rigor.
Ambos asesinatos son investigados por el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Ademar Bianchini.
Con información de Télam.

