De dos certeras trompadas un quiosquero derribó a un parroquiano en su negocio de Campo Gallo, Alberdi, en Santiago del Estero, y luego lo habría arrastrado hacia la calle y abandonado hasta el día siguiente en que fue hallado muerto.
Allí se sintetiza el epílogo de la historia de «Vicon» Martínez (54) quien el 12 de marzo fue descubierto sin vida a 20 metros del quiosco en el que habría bebido a destajo junto a Oscar Navarro, José Luis Gorosito y, también, los hermanos Mario y Osvaldo Tévez.
Asistidos por el defensor oficial, Emilio Nazar, ya habrían sido indagados Oscar Navarro, José Luis Gorosito y Osvaldo Tévez. El dueño del quiosco estuvo ante la Justicia, pero prefirió el silencio.
De acuerdo con la causa que instruye la fiscal Carla León, Martínez tomaba cervezas desde la noche del 11 de marzo y fue visto en el quiosco por Mario Tévez. «A éste lo voy a hacer c…», habría bramado el quiosquero. «Se ha comido una ´tamberita´ de mi papi», complementó.
Robo y venganza
Así, Tévez habría atribuido a Martínez el robo de una vaca a su progenitor, faenado y comido, trascendió del proceso.
Acto seguido, Martínez se puso de pie y Mario Tévez lo habría derribado de una trompada. Urgente, Osvaldo intentó frenar a su hermano; la víctima buscó pararse y recibió una segunda trompada. Se precipitó al suelo y ya no se movió más, coincidieron los tres presos.
Entonces, Mario arrastró a Martínez hacia la calle entre el límite de los barrios Arenal y 1°de Abril. Solo él sabe en su real interior si lo asumió desmayado, herido, o muerto, conjeturan ahora los expertos de la Justicia.
«Homicidio agravado por concurso premeditado de 2 o más personas», son los cargos atribuidos a los cuatro individuos, quienes cayeron presos esa misma madrugada, previas órdenes refrendadas por un juez de Control y Garantías.
Lo que viene
Ahora, la Fiscalía debate el futuro inmediato al menos de los tres que ya declararon, quienes le apuntaron a Mario Tévez, endilgándole la agresión en contra de Martínez.
Antes del 23 se vendría la audiencia y resultará crucial el análisis de la autopsia, ya que puede cerrarle la celda al grupo bebedor, o abrírsela de inmediato, exceptuándose a Mario Tévez, el más complicado.
Con información de El Liberal.

