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Pibe fue a un #Boliche, lo atacaron a tiros desde un #Auto y lo asesinaron

Un adolescente de 16 años fue baleado y cayó herido de muerte en una esquina a metros de la vía que bordea el barrio de la Carne a la altura de Laprida al 6800, en la ciudad de Rosario.

Los vecinos escucharon a las 6.40 del domingo unos siete u ocho tiros y al salir a la calle vieron el cuerpo del chico tirado en la puerta de la casa de la ochava sudeste de Conscripto Bernardi y Chavez. “Pasó un auto, bajó un muchacho y le tiró. No sé qué auto era. Recibió tiros en la cabeza y había salido de un boliche que está por Buenos Aires, todavía tenía la cintita celeste que te dan en el boliche”, dijo un testigo. El chico murió en el lugar con seis orificios de bala.

La causa quedó a cargo del fiscal de Homicidios Patricio Saldutti, quien ordenó una serie de medidas de investigación. La primera fue la identificación del muchacho, ya que no llevaba documentos ni celular. Al ser reconocido horas más tarde por sus familiares en el Instituto Médico Legal se supo su nombre. Se llamaba Franco Gabriel Iván De Marco, tenía 16 años y residía en la cuadra de Flammarión al 5000.

El adolescente fue una de las cinco víctimas de homicidios dolosos durante el fin de semana en Rosario. El sábado a las 14 se registró el doble crimen de Sebastián Ibarra e Iván Ferreto en una esquina de barrio Ludueña. La madrugada del domingo, Brian Ortigoza fue baleado en una esquina de Empalme Graneros y falleció la tarde del domingo. A la lista se suma la muerte de Viviana Quevara, de 28 años, que ingresó sin vida pasadas las 18 al Hospital Roque Sáenz Peña.

De Marco fue atacado el domingo a la mañana en una esquina donde los vecinos escucharon el andar de un auto, unos gritos y los tiros. Un segundo después el auto huyó por Chávez hacia el este y se perdió. Todos salieron y vieron al chico y escucharon sus quejidos hasta que dejó de respirar.

Seis heridas

A las 6.50 ingresó al sistema 911 una llamada avisando de un cuerpo tirado en la calle con mucha sangre en la cabeza. Al llegar la policía encontró al chico tendido en la ochava pero sin sus documentos ni un celular a la vista. Minutos después arribaron varios móviles policiales y el móvil 2 del Sies. Una médica que examinó a la víctima constató que había muerto en el lugar.

El gabinete criminalístico relevó la escena y secuestró cinco vainas servidas calibre 9 milímetros y prendas de vestir del joven, a quien se le practicó un dermotest. En el examen del cuerpo se detectó un orificio de bala en el rostro, otro en el cuello, dos en el hombro derecho y dos en la espalda, alguno quizás provocado por el rebote de proyectiles.

Quien llamó al 911 contó que al escuchar los tiros se asomó y vio la escena. Según otros vecinos la madre del chico llegó al lugar una vez que el cuerpo había sido retirado. “Unos pibes le avisaron”, dijeron.

Al recorrer el barrio se pudo reconstruir que Franco había salido de una fiesta que se llevó a cabo en un galpón de Buenos Aires al 6600. El chico al parecer estuvo dando unas vueltas por la zona y unos vecinos madrugadores lo vieron mientras corría por el medio de la calle seguido por un automóvil, aparentemente un Peugeot 308 gris.

Desde el interior del automóvil le dispararon. Franco cayó al piso. Entonces del auto se bajó una persona joven y le disparó dos o tres veces más. Dos tiros, al menos, fueron a la cabeza.

Los vecinos del barrio de la Carne contaron que hace algún tiempo sobre un pasaje de la zona se instaló un boliche bailable que funcionaba en un galpón con una sola puerta de acceso donde antes había una cochera. Un tiempo después cerró y se trasladó a Buenos Aires y Boquerón. Con las mismas condiciones edilicias: un galpón con techos que se llueven y una sola puerta. Algunos comentaron que los dueños administran un emprendimiento similar en el barrio La Granada.

Quienes viven en la zona aseguran que el boliche nuevo funciona allí hace dos meses y que alteró la calma del barrio: “Adentro hay patovicas, con lo que no pasa nada. El tema es al salir. Muchos pibes y pibas salen en malas condiciones por tomar mucho alcohol y lo que se le ocurra”.

Los vecinos dijeron que Franco fue la noche del sábado a ese boliche. La prueba de eso sería que en su cuerpo aún conservaba en la muñeca derecha una cinta, la misma que les dan a quienes entran al local para poder desplazarse dentro del galpón. A primera vista en la zona del local bailable no habría cámaras públicas ni privadas.

Con información de La Capital.