ORIGINAL PUM!
Un prestamista de 34 años fue hallado asesinado este sábado en un departamento al que había concurrido a cambiar dólares, en el barrio porteño de Almagro. Sus familiares se habían preocupado porque estaba desaparecido desde el viernes a la tarde, hicieron la denuncia y lograron que la policía pudiera entrar en el inmueble, donde apareció sin vida. Conmoción e indignación en familiares y amigos que buscan a la o las personas que mataron al muchacho y acusan al encargado del edificio de que «sabía todo».
De acuerdo a lo que pudo averiguar PUM!, el episodio comenzó en la tarde del viernes, cuando Walter Carlos Molina estacionó su auto en la puerta de un edificio situado en la avenida Díaz Vélez 3758, en pleno barrio de Almagro, para ir a visitar a un sujeto al cual le iba a cambiar dólares.

Molina se dirigió al décimo piso para concretar la operación, pero jamás salió. Su novia, Belén, de 26 años, publicó un posteo en redes sociales, para dar cuenta de la desaparición de su pareja. «Mi pareja se encontró con un cliente esta tarde y desapareció. No sabemos nada de él hace más de 12 horas, no hace esto nunca. Jamás sale sin avisar. Su auto se encuentra en la entrada de ese departamento. Algo pasó ahí adentro y la policía no hace nada. Hay cámaras y todo el proceso es muy largo» publicó la joven en Facebook.

En plena desesperación, familiares y amigos realizaron la correspondiente denuncia policial y en horas del mediodía, se movilizaron a la puerta del domicilio donde aún estaba el vehículo de Molina, para ver si podían averiguar algo con los vecinos.

Pasadas las 15 y tras los reiterados reclamos, lograron la autorización judicial para ingresar al departamento. Los efectivos de la Policía de la Ciudad se toparon con un cuadro dantesco: el cuerpo de Molina estaba sobre el piso, inanimado. Cuando intentaron reanimarlo comprobaron que había sido asesinado, dado que tenía evidentes signos de violencia. Los uniformados también comprobaron que la vivienda se encontraba completamente vacía.

Una familiar directa de Molina contó a PUM! todo lo ocurrido: «él fue a un edificio por trabajo porque vende y compra dólares, un tema jodido. Fue alrededor de las 17, 18 del viernes y nunca más volvió. Todo esto ocurrió en Almagro, lo raro y sospechoso era que su auto estaba estacionado en la vereda del edificio, pero él nunca volvió. Entonces apenas nos enteramos de todo, hicimos la denuncia a eso de las 12 de la noche. Como no nos daban respuestas ni nada, fue una desesperación tremenda, fuimos afuera del edificio donde fue a encontrarse con el supuesto cliente en Almagro a pedir que nos dejasen pasar en el departamento del piso 10. Nos fijamos en las cámaras y buscamos en todos lados, la policía no nos dejó cortar la calle porque supuestamente era un delito cortar la calle por una persona desaparecida. Nos ponían trabas, la policía, el encargado no quería que entráramos, algo que fue muy sospechoso. Después de 19 horas, llegó la policía fiscal y lo encontraron muerto. Fue asesinado».
La situación fue de enorme angustia. Los parientes, amigos y conocidos de Walter no podían creer lo que había ocurrido. Los testigos observaron a su novia Belén, presa de un estado de shock y a los gritos al enterarse de la infausta noticia, tras lo cual se desmayó.

Un asesino suelto
Tras la confirmación del suceso, los familiares reconocieron el cuerpo y quedaron en la puerta, sin poder reaccionar. Pedían en forma desesperada información y datos del dueño del inmueble y la aparición de las imágenes de las cámaras de vigilancia que posee el edificio. El cuerpo, por orden judicial, continuaba en el departamento al filo de la medianoche del sábado.
Los vecinos manifestaron su asombro por lo ocurrido. «Es raro por que pasó en pleno día, con cámaras en el lugar. El edificio tiene cámaras, los vecinos estaban, ojalá se encuentren a los asesinos y este crimen no quede impune», contó Cristian a PUM!.
De acuerdo a los testimonios que este medio pudo recabar, Molina había sido citado a ese lugar para efectuar la operación de cambio de dólares, pero tanto su novia como los presentes en la puerta del edificio de Díaz Vélez, afirmaron no saber quién fue la persona que lo convocó.

Belén, con el corazón destrozado, posteó una «story» y una publicación en su cuenta de Instagram, pasadas las 20. «Mi ángel que en paz descanses… Pero yo no quiero tener un ángel en el cielo, quiero tenerte alado mío. Va ser muy difícil la vida sin vos mi amor te amo para siempre ❤️. No descansare ni un día de mi vida hasta hacer justicia. Y seguiré siendo la grl pwr que tanto te enorgullecía. Ojalá sea una pesadilla, de a poco iré cayendo 🥺. Sos eterno amor, siempre en mi corazón …», escribió su novia.

Walter Molina era despachante de Aduana, Técnico Superior en Comercio Internacional y Licenciado en Comercio Exterior. Se dedicaba hace varios años a operaciones financieras y había trabajado en varias entidades crediticias, como el banco Citi, Despegar y Assekuransa, hasta que puso su propia empresa, llamada «Acredito Hoy». Tenía dos hijos de 6 y 8 años, que como consecuencia de esta barbarie, quedaron sin padre.

Su asesinato provocó enorme congoja entre quienes lo conocían. De inmediato y en forma incesante, aparecieron los mensajes de pésame para los deudos de Molina. «Mi pésame para ti y la familia amiga. No hay mucho para decir en estos momentos. Te abrazo!», escribió Matías, mientras que Morena escribió a Belén «te abrazo amiga. No hay palabras para este momento».
Camila, prima de Walter, hizo un fuerte posteo en Instagram, donde acusó al portero del edificio donde apareció la víctima: «en este edificio de manga de hijos de puta me mataron a mi primo. Todos cómplices y el hijo de puta del encargado sabía todo. Voy a saber cómo te llamás y no vas a salir más a ningún lado, forro. Te voy a arruinar la vida como me la arruinaste a mí y a toda mi familia».


