Dos motociclistas cometieron ayer el asesinato de un joven en el interior de un asentamiento de la capital correntina. Lo atacaron a balazos en una calle oscura, a pocas cuadras de su vivienda, de la cual había salido rato antes para ir hasta «un kiosco«, según dijo su madre.
Por el crimen, la Policía inició una investigación intensa para tratar de capturar a los homicidas. Además, estaba a la búsqueda de un amigo de la víctima, quien sería testigo clave. Como una hipótesis inicial, los detectives hablan de un «supuesto ajuste de cuentas».
Joaquín Damián López, de 23 años, murió como consecuencia del impacto de un proyectil en la cabeza.

Alrededor de la 0:15, en una arteria de tierra sin nombre, del predio lindante a la ex vía del ferrocarril, en el barrio Doctor Montaña, vecinos escucharon tres detonaciones consecutivas. Los autores de los disparos de un arma de fuego escaparon a alta velocidad en una motocicleta tipo 110. Habrían emprendido la fuga hacia la zona conocida como «Puente Negro».
En la vía pública, Joaquín quedó tendido boca abajo manando abundante cantidad de sangre, a raíz de una herida causada en la sien izquierda.
Desde ese instante, la Fuerza de seguridad recibió numerosos llamados al sistema de emergencias 911.
A los pocos minutos, concurrieron patrulleros con efectivos de la comisaría Decimocuarta, Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada e Infantería para resguardar la escena del suceso de sangre. El joven perdió la vida antes de ser examinado por personal de la Dirección de Emergencias Sanitarias.
Poco a poco, los detectives comenzaron a obtener algunos pormenores. Un vecino habría mencionado ver a Joaquín cuando estaba charlando con un amigo. Tal conversación se desarrolló unos minutos antes en el lugar en el que finalmente se produjo el ataque mortal. Esa persona podría ser fundamental en el caso. Por ello, era buscada para que aporte alguna información.
La madre de la víctima sufrió una crisis de nervios al llegar al sitio del crimen y observar a su hijo muerto. La mujer dijo que el joven salió de la casa para ir a un comercio.
Un hermano del fallecido brindó testimonio ante las autoridades con aporte de algunos datos que podrían encaminar la pesquisa. El cuerpo de López fue trasladado al Instituto Médico Legal. En el escenario de su homicidio, los peritos levantaron rastros de sangre y buscaron proyectiles y otra evidencia. Se cree que el arma de fuego de la cual salieron los disparos sería un revólver.
Joaquín no tenía prontuario delictivo. En una ocasión, en cambio, fue demorado por una contravención cometida en la vía pública.
Con información de Diario Epoca.

